La Voz En Vivo. Guillermo Marconi denunció la influencia de Donald Trump en la Fifa y criticó duramente a Gianni Infantino
El exárbitro analizó en una entrevista para La Voz En Vivo la crisis institucional del fútbol mundial y el impacto del poder político en las decisiones deportivas.
El exárbitro Guillermo Marconi expresó su profunda preocupación por la falta de reglas claras en el fútbol internacional, señalando directamente la influencia del gobierno de los Estados Unidos sobre la FIFA.
Según el especialista, la organización ha sido "perforada virtualmente por una orden política" emanada desde el más alto rango del poder estadounidense.
Esta contundente análisis fue compartido en La Voz En Vivo, donde Marconi desglosó lo que considera una degradación de la estructura del fútbol actual.
Para el exdirigente arbitral, el deporte está atravesando un proceso donde el poder político se ha convertido en una "tercera instancia" de decisión por encima de los jueces de campo y el VAR,.
Intervención política en las sanciones deportivas
Marconi denunció que la Casa Blanca habría intervenido directamente mediante llamados telefónicos para evitar la sanción de un jugador de la selección de Estados Unidos. El futbolista en cuestión cometió una falta grave que, según el criterio del exárbitro, merecía la expulsión inmediata para no comprometer la integridad física del rival.
"Trump lo que exhibe es un hedonismo del poder; mostrar el poder aunque sea corrupto", afirmó Marconi. El exárbitro sostuvo que esta clase de presiones son moneda corriente y que el objetivo final es instalar el fútbol como uno de los principales deportes en el mercado estadounidense.
A pesar de los beneficios reglamentarios obtenidos, Marconi fue lapidario con el rendimiento deportivo del equipo norteamericano y del jugador beneficiado. "El jugador que fue rehabilitado no hizo absolutamente nada; es un jugador mediocre, absolutamente inobservable", sentenció sobre el nivel exhibido en la competencia.
La relación entre Infantino y el poder de turno
La crítica de Marconi no se limitó al ámbito político, sino que apuntó directamente contra la figura de Gianni Infantino, presidente de la FIFA. El exárbitro describió a Infantino como un "súbdito" de los intereses de Donald Trump, sugiriendo que la dirigencia máxima del fútbol actúa bajo mandato externo.
"Infantino no es estúpido, pero está en los partidos pensando en todas las tramoyas; no va a ver los partidos, va por relaciones humanas", explicó Marconi. Según su visión, el presidente de la FIFA no puede negarse a los pedidos de Estados Unidos por temor a represalias judiciales similares a las ocurridas durante el FIFA Gate.
En este sentido, Marconi recordó que cuando a Estados Unidos se le negó la sede del mundial frente a Qatar, se activaron mecanismos legales que terminaron con dirigentes en prisión.
Esta situación habría generado, según el entrevistado, un quiebre donde la figura de Infantino es vista globalmente como alguien vulnerable a las presiones del poder público.
Crisis en el arbitraje y el uso del VAR
El análisis también se extendió al campo de juego, donde Marconi calificó de "desastroso" el nivel del arbitraje tanto en Argentina como en el plano internacional. El principal foco de conflicto reside en la pérdida de autoridad del árbitro de campo frente a la tecnología del VAR.
"El que manda es el VAR. En el 99.9% de los casos, el árbitro no revierte su decisión", señaló el experto, destacando que los jueces tienen "terror" de desautorizar las indicaciones tecnológicas,. Esta dependencia, según Marconi, deja en evidencia la mala formación técnica de los árbitros actuales.
Respecto a los representantes argentinos, Marconi destacó la capacidad de Tello, comparándola con la de históricos como Pitana. Sin embargo, calificó a otros colegiados como Herrera como "árbitros mediocres" que se limitan a "hacer el juego" de la dirigencia actual.
Polémica por las designaciones en el Mundial
Finalmente, Marconi cuestionó duramente la designación de un árbitro francés para un encuentro clave de la Selección Argentina. Consideró esta decisión como una "provocación" por parte de la FIFA, teniendo en cuenta la rivalidad deportiva y los intereses en juego entre ambas potencias.
"Meter al árbitro de ese país en esta instancia me parece una muestra de falta de escrúpulos y de tacto", concluyó el exárbitro en su intervención para La Voz. Para Marconi, estas decisiones demuestran que la dirigencia prioriza la estrategia política por encima de la transparencia y la razonabilidad del juego,.