Instituto. Flores: Generamos mucho, pero nos faltó convertir más
El técnico de la Gloria analizó el rendimiento ofensivo tras el triunfo en Rafaela y aseguró que el equipo podría haber definido antes el partido. La Gloria venció por 2 a 0 a Atlanta en Copa Argentina.
Instituto hizo lo que tenía que hacer. Sin vueltas, sin disfraces. Tenía que ganar y ganó. En la Copa Argentina no hay demasiado margen para nada: es avanzar o quedarse afuera. Y esta vez, en Rafaela, la Gloria tuvo luz verde. Con un 2-0 sólido ante Atlanta, el equipo de Alta Córdoba se metió en 16avos de final y, de paso, se regaló un respiro necesario en un 2026 que venía torcido.
Porque más allá del resultado, el contexto importaba. Instituto llegaba golpeado, con dudas, con ese murmullo que empieza a bajar desde la tribuna cuando las cosas no salen. Por eso el triunfo vale más que tres puntos simbólicos: es aire. Es calma. Es seguir.
En el campo, el equipo mostró una cara decidida en el primer tiempo. Presionó alto, jugó en campo rival y generó situaciones. No fue casualidad. Fue parte de un plan. Así lo explicó el entrenador Diego Flores, que valoró la interpretación de sus dirigidos: se mostró “muy contento por la victoria” y destacó que el equipo “interpretó bien cómo debía jugar el partido”.
También subrayó el respaldo de la gente: “Vino una multitud de Córdoba y hoy se van contentos. Tiene mucho valor para todos”.
¡Así lo vive el Traductor! 🗣️
— Copa Argentina AXION energy (@Copa_Argentina) April 2, 2026
⚪🔴 Diego Flores, DT de @InstitutoACC, fue semifinalista de #NuestraCopa 🙌 con @ClubGodoyCruz en 2021#CopaArgentinaAXIONenergy 🏆🇦🇷 pic.twitter.com/VhDD1TKusB
El plan de Flores
La apuesta fue clara: incomodar a Atlanta desde el arranque. “Habíamos analizado al rival. Es un equipo que intenta jugar y queríamos anularle ese circuito”, explicó Flores.
Por eso la presión fue la clave, aunque con un matiz lógico: “No se puede sostener todo el partido, pero fuimos bastante regulares. Le quitamos la pelota y generamos mucho”. De hecho, el propio DT reconoció que en ese primer tiempo pudieron haber marcado “uno o dos goles más”.
Sufrir, parte de esta historia
El complemento tuvo otro tono, más acorde al ADN de la Copa Argentina, ese torneo donde todo se empareja y nadie regala nada. Instituto bajó un poco la intensidad, pero no la inteligencia.
“Fue un partido muy duro. Como no hicimos los goles antes, apareció el factor de saber sufrir y creo que lo hicimos bien”, sostuvo el entrenador. Y en esa resistencia también hubo juego: situaciones claras, un gol anulado y varias llegadas que terminaron de inclinar la balanza.
Entre los puntos a seguir, quedó la preocupación por la salida de Luca Raffaelli, que dejó la cancha con una molestia muscular. Flores fue prudente: “No pude hablar con él. Vamos a ver en la semana qué tiene”. En contrapartida, celebró el ingreso de Alex Luna, quien respondió cuando le tocó: “Estaba mejor, lo necesitábamos y nos ayudó a ganar el partido”.
Más allá del presente inmediato, el DT también dejó una reflexión sobre el torneo: “La Copa Argentina ha tomado mucha importancia. Da un premio grande, como clasificar a torneos internacionales, y no es fácil. La historia demuestra que el más débil le puede ganar al más fuerte”. Palabra autorizada: ya supo vivir instancias decisivas y conoce lo que significa avanzar.
Ahora, en el horizonte aparece Lanús por un lugar en octavos, aunque todavía sin fecha confirmada. Pero antes de eso, Instituto deberá volver a cambiar el chip. El lunes a las 21.15, en Alta Córdoba, recibirá a Defensa y Justicia por la Liga Profesional, donde la deuda sigue abierta.
La Copa dio alivio. Pero el desafío es sostenerlo. Porque en el fútbol argentino, como en la vida, ganar te acomoda… pero no te salva.

