Dos partidos. Cristaldo y Maidana: una sociedad necesaria en Talleres

LLegaron con el torneo avanzado, pero el encuentro de conductor y lateral irrumpió en Talleres como una buena noticia. Su conexión, clave en los clásicos, ilusiona de cara a una seguidilla exigente.

17 de marzo de 2026 a las 10:09 a. m.
Cristaldo y Maidana: una sociedad necesaria en Talleres
Talleres. En un equipo que necesita identidad, Cristaldo y Maidana, son una sociedad en construcción y una influencia que ya se hace notar.

En medio de un torneo que no da respiro, Talleres encontró en Franco Cristaldo y Alexandro Maidana dos respuestas que parecían demoradas. Llegaron con la competencia avanzada, con poco margen de adaptación y en un contexto de urgencias futbolísticas, pero su impacto inicial permite afirmar que la espera, valió la pena. Al menos, por lo visto hasta ahora.

Ambos se sumaron en la previa del duelo con San Lorenzo, correspondiente a la 8ª fecha, en un momento en el que el equipo de Carlos Tevez buscaba reinventarse tras salidas sensibles y lesiones que condicionaban la idea original. Luego, la suspensión de la 9ª jornada -la "T" debía enfrentar a Unión, en Santa Fe- les dio algo más de tiempo de trabajo, aunque sin competencia oficial. Finalmente, el debut de ambos se produjo en la 10ª fecha, nada menos que en el clásico frente a Instituto. Y la historia continuó ante Belgrano, en otro examen de máxima exigencia.

No se trató de un aterrizaje forzoso, sino de una irrupción directa en partidos de alta tensión y que iban a marcar un hito en el Apertura. Y allí, tanto Cristaldo como Maidana empezaron a construir una sociedad que fue noticia en este Talleres, que quiere lograr la identidad.

El impacto de Cristaldo fue directo al juego. Con las salidas de Rubén Botta, Emanuel Reynoso y Luis Sequeira, el equipo quedó vacío de alternativas. De hecho, Tevez les quitò la prioridad en el tramo final de 2025. La primera apuesta fue Giovanni Baroni (17 años), quien terminó recostado sobre la derecha, haciendo pesar su pegada en pelota detenida más que su capacidad asociativa. Luego, Matías Galarza fue adelantado en el campo, pero nunca logró consolidar una conexión fluida con el “10” del semillero.

En ese contexto, la llegada de Cristaldo apuntó a cubrir una necesidad evidente: la de un conductor natural. Y en sus primeras presentaciones dejó señales claras. Tiene panorama, técnica, precisión en su pierna derecha y, sobre todo, una lectura del juego que le permite ordenar al equipo. No es egoísta, juega de espaldas con solvencia y entiende los tiempos de cada acción. Hoy, es la prioridad futbolística de Talleres, la nueva directiva que marca el rumbo dentro del campo.

Sin embargo, como todo generador, necesita socios. Y es ahí donde emerge la figura de Maidana. El lateral se convirtió rápidamente en el mejor intérprete de sus intenciones. Mejor que Galarza, Juan Sforza, Baroni u Ortegoza, e incluso más que los delanteros Ronaldo Martínez y Dávila. Maidana ha sido el socio más natural de Cristaldo, en estos clásicos.

La conexión entre ambos dejó huellas concretas. En el triunfo ante Instituto, participaron activamente en el 1-0: Cristaldo dejó pasar la pelota con inteligencia y Maidana estuvo cerca de marcar con un cabezazo que dio en el travesaño. Ante el mismo rival, el ex jugador de Guaraní fue salida constante y proyección permanente, aunque con algunas imprecisiones propias de su corto tiempo de adaptación, concedió licencias que podrían haber costado caro ante La Gloria. Frente a Belgrano, en tanto, volvió a mostrarse como una opción clara, al punto de quedar mano a mano con Cardozo tras una acción gestada desde el pie del conductor, quien además, hizo la pausa exacta.

Franco Cristaldo. Dos partidos y mucho por jugar.
Franco Cristaldo. Dos partidos y mucho por jugar. (Ramiro Pereyra/ La Voz)

La recuperación del poder ofensivo por la banda izquierda no es un dato menor. En un equipo que, por las lesiones de Valentín Depietri y el nivel fluctuante de Rick, tuvo dificultades para sostener extremos definidos, la participación de los laterales se volvió determinante. De hecho, Tevez tuvo a armar un mediocampo con laterales-volantes en el clásico ante Instituto, buscando precisamente esa amplitud y profundidad.

En ese esquema, Maidana cumple una doble función clave: puede ser un atacante más, pero también debe garantizar la cobertura en una zona que había generado problemas, especialmente tras las dificultades de Miguel Navarro y la lesión de Gabriel Báez. Tevez tuvo que ensayar varias veces cruzando de banda a Augusto Schott. Su aporte, entonces, se valora en ataque, pero más en la cobertura.

De cara a lo que viene, Talleres enfrentará una seguidilla que pondrá a prueba esta incipiente sociedad. Primero visitará a Independiente, y luego del receso recibirá a Boca, dos equipos que hoy marchan por debajo en la tabla, pero con peso específico. Más adelante aparecerán Defensa, Riestra, Estudiantes y Unión, rivales que —con excepción del “Malevo”— se ubican en la parte alta y exigirán una versión aún más consolidada del equipo.

Alexandro Maidana Mejor en la marca ante Belgrano que con Instituto.
Alexandro Maidana Mejor en la marca ante Belgrano que con Instituto. (Ramiro Pereyra/ La Voz)

En ese escenario, la evolución de Cristaldo y Maidana será determinante, mientras se esperan nuevas socios. El primero como cerebro, el segundo como socio dinámico y profundo. Incluso, la convocatoria de Maidana a la selección de Paraguay no le impedirá estar en los compromisos clave, aunque sí lo alejará parcialmente de la preparación. Por lo pronto, ambos ya dejaron de ser una apuesta para convertirse en una certeza en construcción. En apenas dos partidos, y en el contexto más exigente posible, lograron influir en el juego y abrir una nueva perspectiva para Talleres. La “T” encontró un eje. Ahora, el desafío será sostenerlo y potenciarlo en el tramo decisivo del torneo.