Ley aprobada. Córdoba cuida a sus clubes: sancionan la ley que protege sus inmuebles
La norma suspende ejecuciones judiciales hasta 2027 y reconoce el rol social de las asociaciones civiles.
En tiempos donde muchos clubes pelean más contra las deudas que contra los rivales del domingo, llegó una noticia que en Córdoba juega para el lado de los de camiseta gastada y corazón grande. La Legislatura provincial aprobó la ley que suspende las ejecuciones judiciales sobre los bienes inmuebles de clubes y asociaciones civiles hasta el 31 de marzo de 2027. Traducido al lenguaje de barrio: los juicios podrán seguir, pero nadie podrá rematar la cancha, la sede o ese pedazo de tierra donde late la vida del club.
La medida, que extiende el espíritu de la normativa 10003, apunta a proteger el patrimonio de entidades sin fines de lucro que cumplen un rol que va mucho más allá de lo deportivo. Es, en definitiva, una red de contención en tiempos complejos.
En ese sentido, la legisladora Ariela Szpanin puso en palabras lo que muchas veces se siente en cada rincón de un club: “Cuando hablamos de clubes de barrio, no estamos hablando solo de un terreno, de un salón o de una cancha. Estamos hablando de identidad, de pertenencia y de comunidad”.
El enfoque no es económico, es social. “No hay un plan de negocios detrás de un club de barrio. Hay compromiso, solidaridad y vocación comunitaria”, explicó. Y fue más allá al marcar lo que realmente está en juego: “Por eso es tan importante entender que cuando un club enfrenta una ejecución judicial y corre riesgo de perder su inmueble, no está en juego solamente un bien patrimonial. Está en juego la memoria del barrio. Está en juego un espacio de contención social”.
Clubes protegidos
La ley aparece, entonces, como un escudo. Porque la realidad es dura: muchos clubes arrastran juicios y dificultades para sostenerse. Pero también son, muchas veces, el único refugio para chicos y jóvenes. “Mientras haya más clubes, van a ser menos los chicos que estén en la calle, van a ser menos los chicos que estén con el celular usando sitios de apuestas online, van a ser menos los chicos que puedan caer en la delincuencia, y van a ser más los chicos que estén contenidos”, sostuvo Szpanin.
Lejos de la lógica empresarial, estas instituciones sobreviven con esfuerzo cotidiano: “Los clubes y asociaciones civiles no funcionan con lógica empresarial. Funcionan con voluntariado, con cuotas sociales mínimas y con una enorme vocación de servicio. Muchas veces con recursos que apenas alcanzan para pagar la luz, el gas o mantener las instalaciones”.
Por eso, la conclusión es clara: “Pretender que estas instituciones enfrenten una ejecución judicial del mismo modo que una empresa es desconocer la función social que cumplen”.
En Córdoba, al menos por ahora, la pelota no se mancha. Y la casa, tampoco se toca.
