Fútbol picante. La columna Pelotazo al Vacío: confirman la existencia del penal gris

Una nueva entrega de esta clásica columna de la sección Deportes de La Voz en las que nos tomamos las cosas un poco con humor.

24 de abril de 2026 a las 05:40 p. m.
La columna Pelotazo al Vacío: confirman la existencia del penal gris
Ilustración de Pablo Chumbi.

Finalmente, el mundo del fútbol tuvo que asumir la existencia de un problema reglamentario celosamente guardado prácticamente desde la invención del penal, aquel lejano 2 de junio de 1891 en Inglaterra, y que se mantuvo como un rumor incómodo durante 135 años, hasta que, presionado por la polémica de un supuesto penal no cobrado en el mayor clásico sudamericano, el árbitro argentino responsable del VAR, Héctor Paletta, no tuvo más remedio que hacerlo público: existe el “penal gris”, al que describió de manera descarnada: “Es una jugada dentro del área que para la mitad es penal y para la otra mitad no”.

La confesión generó alboroto en los pasillos de la Fifa y un estado de confusión en los seguidores del fútbol, algunos de los cuales consideraron pasarse a disciplinas con reglas más claras como el ajedrez, el ludo o el cubo de Rubik.

“Mucha gente está cansada de la incertidumbre, sobre todo en países donde la incertidumbre es una realidad cotidiana. Por eso, la primera reacción de muchos fanáticos futboleros frente a semejante revelación fue la de abrirse del fútbol y buscar algún deporte o práctica más confiable desde lo reglamentario. Básicamente es una conducta que persigue ni más ni menos que buscar seguridad en la vida, pisar sobre firme”, explicó el pensador y ensayista francés Emmanuel Je le Pense, tratando de dar un marco teórico al fenómeno.

La confesión del árbitro no es menor tampoco, porque muchos hinchas, periodistas, dirigentes y jugadores llegaron a la conclusión de que estuvieron años enfrascados en discusiones sin sentido ni conclusión sobre determinados penales (cobrados o no), porque se trataba –y recién ahora se sabe– de penales grises. “Si nos hubieran avisado con tiempo nos hubiéramos ahorrado acaloradas discusiones”, reflexionó el panelista polémico Carlos Daniel Altercado, que llegó a desafiar a duelo a sable a otro panelista mediático por un penal gris en un partido del ascenso.

Pero el blanqueo de los penales grises dejó flotando la otra pregunta: cuándo un penal polémico no es gris. La respuesta es puramente estadística: cuando la proporción de las opiniones está totalmente desbalanceada.

Por ejemplo, si frente a un penal controversial un 80 por ciento de las opiniones dice que es trucho, un 12 por ciento sostiene que es válido, un seis por ciento “no sabe/no contesta” y al dos por ciento restante “le importa un pito”, ese penal no es gris sino trucho.

A esta conclusión estadística se llega a través de encuestas de opinión masivas o, si el tema es muy delicado (definición de un torneo), mediante el llamado a plebiscito para responder por sí o por no si fue o no penal.

De todos modos, tanto dirigentes del fútbol como constitucionalistas coinciden en que estas consultas masivas, además de engorrosas de convocar, no tienen ningún efecto respecto de un penal discutido (haya sido sancionado o no), ya que el partido terminó y a los que se sienten perjudicados solo les queda caminar hacia los millones de hectáreas de la inmensidad pampeana para ir a llorar.

Mientras tanto, los analistas que atan cabos hasta límites inesperados consideraron la posibilidad de encontrar alguna relación entre el “penal gris” del árbitro Paletta y el mítico “hombre gris” del clarividente y telépata Solari Parravicini, considerado por muchos como el Nostradamus argentino.

Sin embargo, desde la Oficina de Profecías y Vaticinios de la AFA descartaron por completo cualquier relación, ya que el profetizado “hombre gris” llegaría al país a traer paz, armonía, orden y prosperidad desde su humildad, mesura y sabiduría, mientras que el “penal gris” solo genera bardo, ira, caos, desorden, confusión y grieta en el fútbol. “Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”, explicó una fuente afista.

Mientras la Argentina espera la llegada del “hombre gris”, que por sus características parece demasiado lejano, tanto que posiblemente aún no haya nacido, el fútbol argentino contempla la paradoja de que un jugador de apellido Blanco cometa un “penal gris” cuya polémica no parece ceder, a pesar de que ya se aclaró que por sus características para el 50 por ciento es válido y para el otro 50 no lo es y, en consecuencia, jamás se resolverá empíricamente. Misterios de un fútbol bajo sospecha.