Brasil 2014: Croacia goleó a Camerún y sueña
Los europeos se impusieron 4-0 en Manaos y se jugarán la clasificación en un mano a mano con México.
Como corolario de una jornada implacable de la Copa del Mundo, Croacia destrozó ayer al endeble Camerún al golearlo por 4-0 para convertirlo así en el tercer eliminado del torneo del día.
Con esta victoria, el equipo balcánico deberá ir ahora por México si quiere seguir en carrera, ya que se descuenta que Brasil no tendrá ningún obstáculo en dar cuenta de la desmoralizada formación africana.
Ayer, la tarea de los croatas fue de menor a mayor hasta que Camerún se desgranó como un castillo de arena. Los africanos comenzaron evidenciando alguna ambición, pero su ímpetu solo duró unos minutos porque, a los 10, Olic recibió de Perisic y abrió el marcador. El equipo europeo consolidó su juego en la misma medida en que comenzaban a aparecer las desinteligencias defensivas de Camerún, que partían desde su arquero y hacían metástasis en buena parte de su línea de fondo.
Así fue que a los 16 minutos, luego de un córner, Olic quedó sólo frente al arco y su disparo no muy bueno permitió la salvada del arquero. Pese al dominio croata, el partido todavía tenía sentido porque Camerún mantenía su espíritu de lucha. Eso hasta que a los 40 minutos llegó la infantil expulsión de Song, por pegarle de atrás a Mandzukic, y todo se vino abajo para los africanos, tanto en lo anímico como en lo futbolístico.
Lo que siguió en el segundo tiempo fue un monólogo croata frente a un equipo que perdió toda su línea de juego y que se convirtió en un desbarajuste dentro de la cancha. Al minuto de comenzada la etapa Sammir se perdió por muy poco un gol de una pelota proveniente de un saque lateral. Y un minuto después, el arquero Itandje le entregó la pelota a Perisic, sobre la línea media.

El croata inició su corrida hacia el arco camerunés seguido en todo el trayecto por el ingresado Nounkeu (el destinatario original del saque), hasta que remató sobre el palo que Itandje no cubrió.
El 2-0 abrió la puertas temidas de la goleada, que era el dueño de la pelota y de las intenciones dentro de la cancha. Así, de tanto errar goles, cada tanto metía uno.
A los 15 Mandzukic abrió su cuenta personal con un cabezazo y a los 27 la completó al tomar un rebote de Itandje.
Fue 4-0, pero bien podría haber sido aún una goleada más abultada, claro que los croatas antes del final del partido ya sabían que lo importante no era meterles 10 a los cameruneses, sino ganarle a México aunque sea por medio gol.
