Un regreso con historia. Bay vuelve a Racing y agita la ilusión en Nueva Italia
Con pasado en el club y sin ritmo reciente, el lateral izquierdo llega como una apuesta de jerarquía en un equipo que busca ser protagonista.
En Nueva Italia ya no se habla en voz baja. Racing volvió a moverse en el mercado y lo hizo con un nombre que sacude la modorra del ascenso: Jonathan Bay. Otro “carteludo” para un plantel que empieza a juntar apellidos pesados, de esos que no pasan desapercibidos y que, bien rodeados, pueden empujar la ilusión hacia la Liga Profesional.
La Academia venía de un 0-0 con San Martín de San Juan, de esos partidos que dejan la sensación de que se sumó en una cancha brava. Y un contexto de muchas lesiones dentro del plantel aparece Bay, lateral izquierdo de 33 años, con recorrido, oficio y una historia particular con el club. Porque no es un regreso cualquiera: es un retorno cargado de pasado, de ruido y también de redención.
Su primera etapa en Racing, entre 2011 y 2013, quedó atravesada por un conflicto judicial que terminó marcando su salida. Era otro club, con otras urgencias y menos certezas. Hoy, la realidad es distinta: institución ordenada, ambición de protagonismo y una estructura que invita a pensar en serio en el salto de categoría. Bay vuelve a una casa que ya no es la misma… y él tampoco.
¡¡Bienvenido Jony a la Academia!! 💪🏻🇬🇹
— Club Atlético Racing (@ClubARacing) March 30, 2026
Jonathan Bay es nuevo refuerzo de Racing hasta diciembre del 2026. El defensor de 33 años, viene de jugar la última temporada en Platense.
¡¡Bienvenido a casa Jony, vamos Acadé!! 🩵🤍 pic.twitter.com/4D1AahZgBH
Falto de ritmo
Llega desde San Miguel, donde prácticamente no tuvo rodaje. De hecho, no juega oficialmente desde febrero de 2025, cuando sumó apenas 32 minutos con Platense ante Independiente. Esa inactividad es, sin dudas, el gran interrogante. No tendrá impacto inmediato: necesitará tiempo, minutos, confianza. Pero si algo enseñó su carrera es que sabe reinventarse.
Formado en Racing, con pasos por Godoy Cruz, Talleres, Ferro, Central Córdoba e Instituto, su recorrido habla de resiliencia. En Santiago del Estero fue referente y superó los 100 partidos; en Alta Córdoba pasó de prescindible a pieza útil. Y en Platense, antes de la lesión de ligamentos, había arrancado firme en un equipo que terminaría siendo campeón. No es un detalle menor: convivió con la exigencia de pelear arriba.

En ese contexto, su llegada encaja con la idea que se viene armando en Nueva Italia: un equipo con mezcla de juventud y experiencia, con nombres que pesan y un objetivo claro. Racing no se esconde. Suma jerarquía, suma historia, suma carácter.
Bay no llega en su mejor versión física, es cierto. Pero si logra recuperar ritmo y se acerca a su techo, puede ser ese refuerzo que ordena una banda, que empuja desde atrás y que contagia desde la experiencia. Un regreso que no es solo un nombre: es una apuesta.
En Nueva Italia ya lo saben: para pelear cosas grandes, también hay que animarse a este tipo de decisiones.
