Del caos al orden. El balance de AFA a nueve años de la gestión Tapia

En un comunicado oficial, la Asociación del Fútbol Argentino destacó el proceso de reconstrucción tras la crisis post-Grondona.

29 de marzo de 2026 a las 11:29 a. m.
El balance de AFA a nueve años de la gestión Tapia
Tapia cumplió nueve años al frente del fútbol argentino.

Nueve años pueden ser un suspiro en el fútbol o una eternidad. Depende desde dónde se los mire. En la AFA, el calendario marcó este 29 de marzo una fecha simbólica: se cumplió un nuevo aniversario de la llegada de Claudio “Chiqui” Tapia a la presidencia. Y desde la propia casa madre eligieron poner el foco en un proceso que, según remarcan, cambió el rumbo de una institución que venía golpeada.

Porque antes de 2017 hubo tormenta. Tras la muerte de Julio Grondona, la AFA entró en una zona gris: disputas de poder, una Comisión Normalizadora y un clima enrarecido que parecía no encontrar salida. En ese contexto asumió Tapia, con la promesa de ordenar lo que estaba desordenado. Hoy, nueve años después, el mensaje institucional habla de “ordenamiento, crecimiento y proyección”.

El comunicado difundido este domingo hace un repaso de esa gestión con tres ejes claros: logros deportivos, modernización y crecimiento económico. Un combo que, en la narrativa oficial, explica el presente.

El caballo de batalla

En la cancha, los argumentos son fuertes. La selección argentina volvió a la cima del mundo, recuperó protagonismo internacional y volvió a sentirse competitiva en serio. No fue solo la Mayor: también hubo desarrollo en juveniles y en el fútbol femenino, con una estructura que apunta a sostener proyectos en el tiempo. Identidad, talento y continuidad, las palabras que bajan desde Viamonte.

Pero el discurso no se queda solo en la pelota. Puertas adentro, la AFA asegura haber avanzado en una modernización profunda. Tecnología aplicada a la gestión, procesos más ágiles y una estructura que busca ser más transparente en medio de muchas críticas. También aparece un concepto que se repite: la federalización. La intención de darle mayor lugar al interior, de ampliar la base y de integrar a todas las ligas en un esquema más representativo.

Cuestión de números

En lo económico, el balance también es positivo según la entidad. Se habla de crecimiento en ingresos comerciales, acuerdos estratégicos y una administración que permitió sostener el funcionamiento y, a la vez, invertir. Infraestructura, capacitación y desarrollo aparecen como destinos de esos recursos.

Claro, como en todo en el fútbol argentino, hay miradas diversas y debates abiertos. Pero el comunicado no entra en grises: elige remarcar un camino de reconstrucción y consolidación. A nueve años de aquel punto de partida, la AFA de Tapia se presenta como una institución ordenada, con ambición y con un proyecto que, aseguran, mira hacia adelante.

En un país donde el fútbol siempre late fuerte, el balance también juega su partido. Y la pelota, una vez más, queda en el centro.