Respaldo clave. Los árbitros también se alinearon con AFA en el paro del fútbol

Los dos gremios arbitrales del país respaldaron la medida y reforzaron la imagen de un sistema encolumnado detrás de Tapia en el conflicto con el Gobierno.

24 de febrero de 2026 a las 02:00 p. m.
Los árbitros también se alinearon con AFA en el paro del fútbol
Beligoy le dio un amplio respaldo a Tapia este martes.

El paro del fútbol argentino para la 9ª fecha del Torneo Apertura 2026 ya no es solo una decisión dirigencial: se transformó en una señal política de todo el ecosistema que rodea a la Asociación del Fútbol Argentino. Tras la confirmación de la medida por parte del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional, el respaldo público de clubes se multiplicó en todo el país. Y ahora se sumó un actor clave: los árbitros.

Los dos sindicatos arbitrales más importantes —la Unión de Árbitros Deportivos de Argentina y la Asociación Argentina de Árbitros— difundieron un comunicado conjunto en el que expresaron su “institucional acompañamiento” a la decisión adoptada por la conducción del fútbol argentino. El mensaje, firmado por sus secretarios generales Sergio Pezzota y Federico Beligoy, reafirma el compromiso de ambos gremios con la “institucionalidad” y con las resoluciones tomadas por las autoridades de la AFA.

La adhesión arbitral no es un dato menor. En medio del conflicto que enfrenta a la dirigencia del fútbol con el Gobierno nacional y sectores judiciales, la foto que empieza a configurarse es la de un sistema alineado hacia adentro. Clubes, ligas, dirigentes y ahora también los jueces del juego se encolumnan detrás de la conducción encabezada por Claudio Tapia. Una lógica de bloque que, en términos políticos, busca mostrar cohesión frente a lo que se interpreta como una ofensiva externa.

En la práctica, el paro suspenderá toda la actividad oficial del fin de semana del 5 al 8 de marzo. Pero en el plano simbólico expone algo más profundo: el fútbol argentino cerrando filas. Y en esa postal, la presencia de los árbitros refuerza la idea de que el conflicto excede lo deportivo. Porque cuando también los que pitan el juego se alinean, el mensaje es claro: en esta disputa, la pelota quedó en segundo plano.