Palabra de DT. Acuña y el problema del León: “Hemos conseguido menos de lo que merecíamos”

El entrenador analizó el presente del equipo, destacó la mejora futbolística y señaló la falta de gol como el gran déficit. El viernes el León recibe a Rosario Central.

22 de abril de 2026 a las 05:34 p. m.
Acuña y el problema del León: “Hemos conseguido menos de lo que merecíamos”
Gerardo Acuña, DT de Estudiantes.

La mano viene torcida para Estudiantes de Río Cuarto y no hay mucho margen para disfrazar la realidad. Desde aquel ascenso que quedó marcado como un hito en su historia, el presente se volvió cuesta arriba. Hoy el León mira a todos desde abajo: último en todas las tablas, con la urgencia apretando y la calculadora empezando a ser parte del día a día.

El cierre del Apertura aparece como una especie de mini campeonato dentro del campeonato. Dos partidos en casa, dos rivales de peso y una misión clara: sumar lo que sea, como sea.

Primero será Rosario Central, este viernes desde las 19.30 en el Candini. Después, la despedida ante Instituto. No hay mucho misterio: son finales anticipadas para empezar a construir algo de aire de cara a un Clausura que tendrá aroma a supervivencia.

En el medio de este escenario asumió Gerardo Acuña, tras la salida de Iván Delfino. Un técnico que entiende el momento y que no esquiva el bulto. “Es un paso importante en mi carrera dirigir en Primera, más allá de la situación difícil”, explicó en Radio Showsport. Y ahí aparece una de las claves del presente: Estudiantes genera, pero no convierte. “Hemos conseguido menos de lo que merecíamos. Creamos mucho, pero concretamos poco”, resumió, con una frase que pinta de cuerpo entero el problema.

Como si fuera poco, el contexto se agitó con la decisión dirigencial de separar a algunos futbolistas del plantel. Un golpe que se sintió puertas adentro. “Afectó en el momento, pero hay que dar vuelta la página y enfocarse en lo que viene”, explicó Acuña, buscando cerrar una herida que todavía está fresca.

En lo futbolístico, el DT se aferra a una mejora progresiva. Habla de un equipo que genera entre seis y ocho situaciones por partido, que logró bajar la cantidad de llegadas rivales, pero que sigue pagando caro la falta de eficacia. Ahí está el nudo del problema y también la llave de la salvación.

Porque si algo tiene claro el entrenador es que esto no está perdido. “Cuando uno toma este desafío, está convencido de que se puede”, dijo. En Río Cuarto no sobra nada, pero tampoco se rinden. El León está golpeado, sí, pero todavía respira. Y mientras haya puntos en juego, la pelea sigue abierta.