El DT. Flores lo hizo en 8 partidos: igualó lo que Troglio y Oldrá no pudieron en meses en Instituto
Llegó en medio de la crisis, cuando varios dijeron que no. En silencio y sin “chapa”, Diego Flores asumió el riesgo y en pocos partidos ya muestra resultados que reactivan la ilusión en la Gloria.
Un portazo, rechazos y una oportunidad inesperada
Instituto atravesaba un momento caliente. La salida de Daniel Oldrá tras la derrota ante Platense, en la segunda fecha, expuso una situación que ya venía desgastada y que, para muchos, debió resolverse antes.
En ese contexto, con distintos entrenadores de renombre que rechazaron la propuesta por diferentes motivos, apareció Diego Flores.
El DT no dudó: aceptó el desafío de inmediato. Incluso, dejó en claro que era un sueño y que quería debutar cuanto antes. Horas después de reunirse en Buenos Aires con el presidente Juan Manuel Cavagliatto, ya estaba al frente del plantel en La Agustina.

Convicción propia y una marca de origen: Bielsa
Flores llegó con una personalidad marcada. Con una mentalidad fuerte, directa y sin vueltas.
Su paso como ayudante de Marcelo Bielsa en Europa dejó huellas claras en su forma de trabajar, pero también hay una identidad propia construida desde sus inicios en el fútbol cordobés.
Desde sus primeros pasos en Las Flores, en la Liga Cordobesa, hasta su recorrido por ligas del interior, como Sportivo Belgrano de Almafuerte, siempre se caracterizó por ir al frente, sostener sus ideas y jugarse por su forma de entender el fútbol.

Una carrera con altibajos antes de Instituto
La oportunidad en la Gloria llegó en un momento particular de su carrera.
Flores venía de una etapa que había generado expectativas tras su paso por Godoy Cruz, luego de independizarse del cuerpo técnico de Bielsa. Más tarde, estuvo muy cerca del ascenso con San Martín de Tucumán, tras una campaña destacada.
Sin embargo, los pasos posteriores no fueron los esperados: primero en Gimnasia La Plata y luego en el Maccabi Haifa de Israel.
Con el teléfono sin sonar durante meses, Instituto apareció como una chance inesperada.

Un arranque que cambió la energía del equipo
Desde su llegada, el equipo mostró otra cara.
Instituto arrancó con dos triunfos importantes en Alta Córdoba, ante Central Córdoba y Atlético Tucumán, que sirvieron para cambiar el clima y generar confianza.
Luego aparecieron algunos vaivenes, como la derrota ante Unión, pero también rendimientos interesantes ante rivales exigentes como San Lorenzo, Talleres y Boca, incluso fuera de casa.
El último paso positivo fue la victoria 2-0 ante Atlanta por Copa Argentina, que reforzó la idea de un equipo competitivo.
Los números que marcan la diferencia
En apenas ocho partidos, Flores ya alcanzó un registro que pone en evidencia el presente del equipo:
- 4 victorias
- 1 empate
- 3 derrotas
- 54,16% de efectividad
Un dato clave: igualó en triunfos a los ciclos completos de Pedro Troglio y Daniel Oldrá, quienes no lograron consolidar al equipo durante sus respectivos procesos.
La comparación que expone el pasado reciente
El ciclo de Pedro Troglio duró 13 partidos, con apenas 4 victorias, 2 empates y 7 derrotas, hasta su salida en abril de 2025.
Por su parte, Daniel Oldrá dirigió 22 encuentros, con un saldo de 4 triunfos, 8 empates y 10 caídas, en un proceso que terminó abruptamente a días del inicio de la temporada.
En ese contexto, el inicio de Flores no pasa desapercibido.

Sin margen: lo que viene para la Gloria
Instituto suma 11 puntos y necesita ganar para meterse entre los ocho primeros de la Zona A. Este lunes a las 21.15 recibe a Defensa y Justicia por la fecha.
El calendario que le queda es exigente:
Fecha 14: visita a Riestra, el sábado 11 a las 15.
Fecha 15: recibe a Estudiantes LP, el sábado 18, a las 17.15.
Fecha 16: visita a Newell’s, el domingo 26, a las 17.30.
Además, luego se jugará la fecha postergada, donde visitará a Estudiantes de Río Cuarto.
La clasificación es el objetivo inmediato.

La palabra del DT
Tras el triunfo ante Atlanta, Flores valoró el rendimiento del equipo:
“Estoy muy contento por la victoria. La Copa Argentina es muy dura y el equipo interpretó bien cómo jugar el partido”.
Además, destacó una virtud del plantel: “Lo actitudinal de este grupo es un punto fuerte. Fuimos intensos y competitivos”.
Y dejó una advertencia: “Vamos en buen camino, pero no nos podemos relajar”.

De apuesta a realidad
Diego Flores llegó cuando pocos querían asumir el desafío.
Sin cartel y en silencio, tomó un equipo golpeado y empezó a cambiar su rumbo.
Hoy, con resultados y una idea clara, su ciclo ya genera algo que Instituto necesitaba: ilusión.

