Este domingo. Una final en Rosario: Instituto no puede fallar
La Gloria visita a Newell’s con la obligación de ganar para sostener su ilusión de playoffs. Flores hará un cambio obligado y mantendría la base.
Instituto no tiene margen. Y eso, lejos de paralizarlo, lo empuja. En La Agustina se respira ese aire espeso de las semanas decisivas, donde cada pase, cada indicación y cada ensayo parece tener un peso mayor. El equipo de Diego Flores se entrenó este jueves con la cabeza puesta en lo que viene: una verdadera final ante Newell’s Old Boys en el Coloso Marcelo Bielsa.
Será este domingo desde las 17.30, por la fecha 16 del Apertura de la Liga Profesional de Fútbol, con transmisión de TNT Sports Premium. Pero más allá del horario y la pantalla, lo que está en juego es mucho más profundo: la posibilidad de seguir con vida en la pelea por meterse en los playoffs. La Gloria sabe que necesita ganar para llegar con chances a la última jornada.
Después del golpe ante Estudiantes en Alta Córdoba, el mensaje fue claro: cabeza fría y foco absoluto. No se esperan grandes revoluciones. El equipo que viene sosteniendo la estructura seguiría siendo la base, con apenas retoques obligados.
El más evidente es la salida de Fernando Alarcón por acumulación de amarillas, lo que abriría la puerta para el ingreso de Agustín Massaccesi. El resto, por ahora, se mantiene bajo análisis fino, con el DT evaluando si mete mano o banca lo que tiene.
Mientras tanto, algunos nombres empiezan a asomar pensando más allá de este partido. Juan Andrés Meli empezó hace unos días a entrenarse en La Agustina, aunque todavía necesita tiempo para estar a punto. Instituto no solo juega contra Newell’s: juega contra su propio margen, contra la tabla y contra el reloj.
Un rival condicionado, con la lupa en Cóccaro
Del otro lado, Frank Kudelka arma y desarma sobre la marcha. Newell’s llega en levantada, con tres triunfos y un empate en sus últimos cuatro partidos, pero golpeado por las lesiones. El equipo rosarino no logra repetir nombres y eso complica su funcionamiento.
La atención está puesta en Matías Cóccaro. El “Zorro” arrastra un síndrome de estrés tibial bilateral que le impide estar pleno desde su llegada. Arrancó la semana entrenando a la par, pero luego bajó las cargas y encendió alarmas. Igual, en Rosario son optimistas y creen que puede llegar.
Si no está al cien, aparece el juvenil Francisco Scarpeccio, que ya tuvo minutos y cumplió. Además, Kudelka podría recuperar a Oscar Salomón en defensa y a Luciano Herrera, mientras que Franco García y Bruno Cabrera siguen descartados.
Así llega Newell’s. Con dudas, con bajas, pero en levantada. Así llega Instituto. Sin margen, con presión, pero con una certeza: lo que viene no es un partido más. Es una final. Y se juega como tal.

