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Deportes

Opinión. Las figuras la rompen en el Mundial y hay un detalle que explica por qué brillan tanto

Lionel Messi encabeza una Copa del Mundo en la que las grandes estrellas vuelven a marcar la diferencia. Un análisis sobre cómo el juego, el arbitraje y el reglamento favorecen el espectáculo y dejan una enseñanza para el fútbol argentino.

04 de julio de 2026, 13:55
Las figuras la rompen en el Mundial y hay un detalle que explica por qué brillan tanto
Harry Kane convirtió dos tantos y se metió en la lucha por el goleador del Mundial.

Estamos viendo un muy buen mundial. En Estados Unidos, Canadá y México se han visto partidos de todo tipo, muchos de ellos entretenidos, y en no pocos casos con muchas emociones.

En general, las selecciones se retrasan y defienden en bloque y cuando quitan la pelota despiden rápido a sus hombres hacia el ataque. Por momentos hay juego abierto, no tantas marcas y una saludable intención de evitar la especulación. Ya en el túnel para ingresar a los octavos de final, bien puede decirse que lo que se ha visto en el césped está a tono con la parafernalia mediática y de publicidad que promueve el acontecimiento deportivo más convocante del planeta.

Messi sigue haciendo historia en el Mundial.
Messi sigue haciendo historia en el Mundial. (AP.)

A la misma altura de lo que han ofrecido algunas selecciones, las grandes figuras también han hecho su gran aporte. Lionel Messi encabeza la tabla de goleadores con siete tantos en cuatro partidos, la misma cantidad que ayudó a que en Qatar el fútbol argentino diera la tercera vuelta olímpica.

Aun reconociendo su vigencia en la Major Soccer League, los prejuicios por su edad dejaron margen para pensar en un declive de su productividad. Eso, afortunadamente para él y para los argentinos, no ha sucedido. “El 10”, con sus 20 goles en los mundiales que ha disputado, es el hombre a alcanzar en esa materia.

Lionel Messi es el máximo anotador de la Copa del Mundo junto al francés Kylian Mbappé. (AP)
Lionel Messi es el máximo anotador de la Copa del Mundo junto al francés Kylian Mbappé. (AP) (AP)

Bien puede hacerlo Kylian Mbappé, quien lo sigue en la tabla histórica con dos goles menos, pero con el reloj biológico a su favor, ya que con 27 años tiene más mundiales para disfrutar. Su tranco de guepardo todo lo puede y más si sus costados se engalanan con la habilidad aportante de Ousmane Dembelé, Desiré Doué y Michael Olisé.

Harry Kane (9) de Inglaterra celebra con su compañero Elliot Anderson al final del partido de dieciseisavos de final de la Copa Mundial de Fútbol entre Inglaterra y Congo en Atlanta.
Harry Kane (9) de Inglaterra celebra con su compañero Elliot Anderson al final del partido de dieciseisavos de final de la Copa Mundial de Fútbol entre Inglaterra y Congo en Atlanta. (AP)

Todos ellos parecen conseguirlo todo, aun con las defensas más cerradas. Estos bloques tampoco han podido con otras grandes figuras: el inglés Harry Kane fue decisivo en el pase de Inglaterra a octavos de final tras eliminar a la República de Congo, lo mismo que Cristiano Ronaldo, sin un gran aporte físico en la estructura de Portugal, pero determinante dentro del área.

La lista de estrellas con brillo pleno se extiende a Vinicius, quien en cada partido ofrece una variedad de quiebres de cintura, piques y frenadas, que dejan mirando a la tribuna a sus marcadores, y a Erling Haaland, el líder de Noruega, que, al alcanzar los octavos de final, repite la mejor actuación en un mundial, alcanzada en Francia en 1998.

Haaland y su festejo con Noruega tras avanzar a octavos.
Haaland y su festejo con Noruega tras avanzar a octavos. (AP)

Altos y bajos; negros y rubios; habilidosos o simplemente portentosos, todos están asistiendo de frac a la fiesta de la pelota. Se nutren de dotes propias y, por supuesto, de la de sus compañeros para que todo sea más atractivo. Y de un contexto lógico y protector, que mantiene a raya la disciplina y castiga al agresor, lo que evita o limita golpes desmesurados, lesiones inventadas, demoras innecesarias y otras irregularidades que empobrecen la calidad de los partidos.

Sobre esa base, el mundial, y más en las próximas instancias definitorias, seguramente seguirá mostrando muy buenos espectáculos, algo que debería servir de ejemplo en la disputa de los torneos internos de cada país. La réplica debería observarse en Argentina, cuyos certámenes ofrecen mucho de lo que este mundial prohíbe. Todo hace suponer que viéndolo tantas veces a Claudio Tapia sentado al lado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tendrá a mano la receta para que en Argentina se vea en el futuro algo parecido de todo lo bueno que se está viendo por estos días.