De qué se trata. La FIA confirma cambios en la Fórmula 1 para 2026, 2027 y 2028: energía, seguridad y motores en el centro de la reforma
El organismo ratificó ajustes técnicos y deportivos tras el inicio de la nueva era reglamentaria: habrá cambios en la gestión energética en lluvia, en los protocolos de seguridad y en la evolución de los motores hacia una mayor preponderancia térmica.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) aprobó una serie de modificaciones para la temporada 2026 de Fórmula 1 y ratificó las bases reglamentarias que entrarán en vigor en 2027 y 2028. Las decisiones se tomaron durante la reunión del Consejo Mundial del Deporte del Motor celebrada en Macao y llegan tras el primer tercio del campeonato, marcado por la introducción de una nueva generación de monoplazas y unidades de potencia.
El organismo considera que estos cambios responden a la necesidad de ajustar el reglamento tras las primeras experiencias en pista con el nuevo paquete técnico, una de las transformaciones más relevantes en la historia reciente de la categoría.
Cambios en la gestión energética y la seguridad
Uno de los ajustes más importantes para 2026 afecta a la gestión de la energía en condiciones de baja adherencia. La FIA detectó que, bajo lluvia o con visibilidad reducida, algunos coches sufrían importantes caídas de potencia debido a la complejidad del sistema eléctrico.

Para corregir este problema, se reintroducirá un modo especial de gestión energética —similar al “boost”— que permitirá mantener el rendimiento del monoplaza sin aportar potencia adicional. El objetivo es evitar pérdidas bruscas de rendimiento en situaciones críticas.
En paralelo, el organismo decidió que el modo de adelantamiento será desactivado cuando las condiciones meteorológicas sean especialmente adversas. Esta medida busca reducir riesgos en escenarios donde la visibilidad y el agarre ya suponen un desafío para los pilotos.
Protocolos por calor extremo
Otro de los cambios aprobados introduce mayor flexibilidad en los protocolos de calor extremo. A partir de ahora, la declaración de riesgo térmico podrá aplicarse de forma independiente a las carreras sprint y a los Grandes Premios.
Además, esta declaración deberá realizarse con 24 horas de antelación y podrá abarcar una de las pruebas o ambas, en función de las condiciones meteorológicas previstas.
Evolución del reglamento para 2027
Más allá de los ajustes inmediatos, la FIA confirmó la primera versión de las regulaciones técnicas para 2027. Según explicó el organismo, se han introducido modificaciones para mejorar la “claridad, consistencia y aplicabilidad” del reglamento, tomando como base las lecciones aprendidas en 2026.

Aunque no se detallaron todos los cambios, se indicó que abarcan aspectos como el suministro de unidades de potencia, la gestión de las vueltas de reconocimiento y posibles ajustes en las distancias de carrera en determinados circuitos.
En este contexto, también se aprobó ampliar de tres a cuatro las jornadas de pruebas invernales, una decisión justificada por la “complejidad general de la generación actual de coches”.
Nuevos parámetros para los motores hasta 2028
Uno de los puntos centrales de la reforma es la evolución de las unidades de potencia. La FIA validó la modificación acordada entre fabricantes y partes implicadas, que apunta a reforzar el protagonismo del motor térmico frente al componente eléctrico.
Los datos aprobados reflejan esa tendencia progresiva:
- Motor térmico (potencia máxima): 400 kW en 2026, 420 kW en 2027 y 450 kW en 2028.
- Aumento del flujo de combustible: +5% en 2027 y +13% en 2028.
- MGU-K (potencia máxima): baja de 350 kW en 2026 a 300 kW a partir de 2027.
- Recuperación de energía máxima: sube de 350 kW en 2026 a 375 kW en 2027 y 400 kW en 2028.
Esta evolución modifica de forma clara el reparto energético: pasa de una relación de 53-47 entre motor térmico y eléctrico en 2026, a 58-42 en 2027 y 60-40 en 2028.
Declaraciones de la FIA
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, subrayó que el proceso regulatorio es dinámico y requiere ajustes constantes.
“Como ocurre con todo cambio regulatorio importante, el proceso no termina cuando los coches salen por primera vez a la pista. El diálogo y la colaboración continuos son esenciales para garantizar que las normativas cumplan con las necesidades del deporte, sus pilotos y sus aficionados”, afirmó.
El dirigente también destacó que la categoría está explorando el equilibrio entre innovación, sostenibilidad, rendimiento y atractivo para el público en los próximos años.
Puerta abierta a motores V8 en el futuro
De cara a más largo plazo, la FIA volvió a dejar abierta la posibilidad de introducir motores V8 alimentados por combustibles sostenibles, una opción que cuenta con respaldo de los fabricantes.

Según lo planteado, este cambio podría implementarse como pronto en 2030, como parte de la evolución futura del campeonato.
Cambios esperados tras el inicio del nuevo reglamento
Algunas de las medidas aprobadas ya se anticipaban en el paddock. En particular, la revisión de la gestión energética bajo lluvia responde a preocupaciones manifestadas tanto por la FIA como por los pilotos desde el inicio de la temporada.
El nuevo reglamento había generado dudas sobre la seguridad en condiciones climáticas adversas, hasta el punto de influir en decisiones recientes, como el adelantamiento de la carrera del Gran Premio de Miami por riesgo de lluvia.

En este contexto, las nuevas medidas buscan garantizar que la Fórmula 1 pueda seguir compitiendo en condiciones variables sin comprometer la seguridad.
Aunque todavía será necesario ver cómo funcionan estos cambios en la práctica, la FIA considera que las modificaciones permiten ajustar el rumbo del reglamento en una etapa clave de transición técnica para la categoría.




