Tiene 13 años. Felicitas Siage, la joya del pádel que crece en Córdoba y prepara su debut en el circuito profesional

Acaba de salir campeona en la categoría Tercera. Su crecimiento acelerado, el acompañamiento de su familia y de su entrenador la convierten en un caso con pocos precedentes en Córdoba.

25 de marzo de 2026 a las 11:08 p. m.
Felicitas Siage, la joya del pádel que crece en Córdoba y prepara su debut en el circuito profesional
Con 13 años y sin achicarse: Felicitas Siage, la joya del pádel que crece en Córdoba y prepara su debut en el circuito profesional.

Hay historias que se cuentan solas. La de Felicitas Siage es una de esas. Tiene 13 años, vive en Pilar (aunque nació en General Pico, La Pampa) y en cuestión de meses pasó de jugar torneos formativos a meterse entre las mejores del país. Ahora, dará un paso que casi no tiene precedentes en Córdoba: con 13 años debutará como profesional en el circuito de la Asociación de Jugadores de Pádel Profesional (AJPP).

En un deporte donde la experiencia suele marcar el nivel, su irrupción resulta llamativa. Está claro que detrás de este salto hay un recorrido sólido, sin interrupciones, y construido desde niña.

Sus primeros golpes fueron en una escuelita en La Pampa. Pero el verdadero punto de inflexión llegó después de la pandemia: en 2021. Ese año se radicó en Córdoba junto a su familia, que apostó fuerte por su desarrollo deportivo. Hace unos meses eligieron Pilar como base, donde hoy entrena a diario.

Felicitas Mundial

Con 13 años y sin achicarse: Felicitas Siage, la joya del pádel que crece en Córdoba y prepara su debut en el circuito profesional
Con 13 años y sin achicarse: Felicitas Siage, la joya del pádel que crece en Córdoba y prepara su debut en el circuito profesional (Gentileza)

Su crecimiento fue sostenido. En 2022 ya mostraba señales de proyección al ganar dos selectivos Sub 12. Después vinieron experiencias más exigentes, como el Mundial de Menores en Paraguay, que terminó de moldear su carácter competitivo.

Fuera de la cancha es tímida, y de perfil bajo. Pero adentro, cambia. “No se achica”, resume su papá, Diego Siage, que la acompaña en cada torneo junto a su familia. Y no es una frase hecha: en poco tiempo empezó a competir contra jugadoras más grandes, con más rodaje, y respondió.

En el circuito de la Asociación de Pádel Argentino (APA), su evolución fue clara. Se destacó en Sub 12 A, fue protagonista en 2024 y 2025, y terminó ese proceso quedándose con el Máster Final. Pero lo más impactante vino después.

Durante 2025 dio el salto. Arrancó en Quinta categoría. En ocho meses, estaba en Tercera, en un nivel mucho más competitivo.

“Su ascenso fue fenomenal. Pasó de quinta a tercera en muy poco tiempo, y ahora va a debutar en primera”, cuenta su entrenador, Gabriel Quiñonero, quien la guía en la academia de Río Segundo. Y agrega: “Tiene un potencial enorme. Es una jugadora de gran técnica y potencia”.

Debut soñado

Con 13 años y sin achicarse: Felicitas Siage, la joya del pádel que crece en Córdoba y prepara su debut en el circuito profesional
Con 13 años y sin achicarse: Felicitas Siage, la joya del pádel que crece en Córdoba y prepara su debut en el circuito profesional (Gentileza)

Los resultados respaldan sus aspiraciones. En este 2026 ya se consagró campeona en Tercera Damas en Córdoba, un logro poco común para su edad. Y lejos de conformarse, va por más: su próximo desafío será un torneo de 900 puntos de la AJPP en Paraná, donde se cruzará con jugadoras consolidadas del circuito profesional. La competencia será del 27 al 29 de marzo.

Todo esto, además, convive con su vida cotidiana. Felicitas entrena, compite y estudia bajo modalidad virtual en Sport College, en un equilibrio que también forma parte del esfuerzo invisible que hay detrás de cada resultado.

En paralelo, no deja de ser protagonista en menores: recientemente alcanzó la final en la categoría Sub 14 A de la Liga Argentina, en un partido que se resolvió por detalles.

Pero más allá de títulos, rankings o proyecciones, lo que rodea a Felicitas tiene otro tono. No hay urgencias ni presiones desmedidas. Sí hay trabajo, acompañamiento familiar y una convicción clara: hacer lo que le gusta. Y también hay mucho esfuerzo. Recientemente su familia preparó una rifa para que Felicitas pudiera viajar a una competencia. Si los resultados la acompañan quizás comiencen a abrirse otras puertas.

En Pilar, donde eligió instalarse para crecer, su historia ya empieza a sentirse propia. Y en Córdoba, también. Porque aunque llegó desde La Pampa, hace tiempo que su presente se escribe acá. Y sin achicarse.