Luto. Falleció Guillermo "Chueca" Aramayo, referente de Racing de Nueva Italia a sus 77 años
"La Chueca" Aramayo, Formó parte de las épocas doradas de Racing de Córdoba, destacando especialmente en la década de 1980. Además fue uno de los jugadores que pudo vestir la camiseta de los grandes de Córdoba.
Su nombre quedó asociado fuertemente al inolvidable Racing subcampeón Nacional de 1980. Guillermo Aramayo, quien se nos fue este lunes a los 77 años, es una de las referencias ineludibles que salta obligadamente cuando se habla de la Academia de aquel año.
Su gol a Independiente, en la paliza 4-0 sobre Independiente integra la galería de los mejores tantos convertidos en el viejo Chateau. Pero el paso de “la Chueca” por el fútbol fue mucho más allá de esa campaña. Porque, entre otras cosas, se dio el lujo de defender, con distinta suerte, a los cuatro clubes más grandes de la provincia.
Pero en Nueva Italia hizo historia grande y unió dos eras: la de los ’60, cuando el club se hizo conocer a todo el país con su participación en el Promocional de 1967, y la generación dorada del ’80, cuando fue pieza clave del equipo de Alfio Basile en la campaña del Nacional.
Cerebral, oportunista y con gran panorama, es uno de los jugadores con más partidos en la historia de la Academia cordobesa, con el cual disputó 15 temporadas, 291 partidos y 31 goles, además de 12 expulsiones que reflejan su espíritu batallador, muchas veces excedido en poner la pierna fuerte.
Su historia en los más grandes clubes de Córdoba
Su extensa trayectoria en Racing no le impidió adosarle, además, otro registro importante a su palmarés: jugar en el jerárquico cuarteto del fútbol cordobés, un privilegio que sólo comparte con Víctor Heredia.
Después de un fugaz paso por Estudiantes de Río Cuarto, en 1979 Instituto pidió su préstamo para reforzar el equipo del Nacional, pero Alfio Basile, que también había pasado a la Gloria, lo utilizó como relevo y su aporte se limitó a 4 partidos.

Tras brillar con los albicelestes en la campaña referida del subcampeón nacional, Vicente Cayetano Rodríguez lo recomendó para incorporarse a Talleres en 1981 (23 partidos, 1 expulsión) y formar un plantel plagado de estrellas que sorpresivamente terminó peleando el descenso hasta la última fecha.
De allí pasó a Belgrano (1982, 15 partidos, 1 gol) con la consigna de ponerle la cuota de experiencia a un plantel formado mayoritariamente por prometedores juveniles, bajo la dirección de Jesús Gallegos.
Su carrera continuó en Los Andes (1983, 44 partidos, 3 goles), que jugaba el campeonato de ascenso, y se cerró en Racing, donde al año siguiente puso punto final a sus días de jugador.
Sus restos serán despedidos este martes 9 de junio en la sala velatoria Caruso, ubicada en Juan B. Justo al 2306 desde las 6 hasta las 13.

