Emoción. El ex-Talleres e Instituto que conmovió a todos: Mi sueño es que mi hija pueda caminar

El entrenador argentino de O'Higgins, próximo rival de Boca en la Copa Sudamericana, conmovió al fútbol sudamericano al revelar que sus mayores anhelos están lejos de los logros deportivos y centrados en su familia.

11 de junio de 2026 a las 11:24 a. m.
El ex-Talleres e Instituto que conmovió a todos: Mi sueño es que mi hija pueda caminar
Lucas Bovaglio junto a su familia.

Mientras O'Higgins se prepara para enfrentar a Boca en los playoffs de la Copa Sudamericana, una historia personal de su entrenador, Lucas Bovaglio, se convirtió en noticia y trascendió ampliamente el ámbito futbolístico.

El extécnico de Instituto, de 47 años protagonizó un emotivo momento durante una entrevista en el programa "Todos Somos Técnicos", de TNT Sports Chile, cuando fue consultado sobre la posibilidad de dirigir algún día a la selección chilena. Su respuesta sorprendió por la sinceridad y profundidad de sus palabras.

"Será que tengo sueños más cortitos. Mi sueño es que mi hija Pía algún día pueda caminar. Esos son mis sueños", expresó Bovaglio.

Lejos de referirse a desafíos profesionales o metas deportivas, el entrenador dejó en claro cuáles son sus verdaderas prioridades.

"No me quita el sueño dirigir en Europa o a un equipo grande de Argentina. Quiero que mi hija sea independiente, recuperar el vínculo con mi esposa y, si se puede, ganar un título con O'Higgins", agregó.

Una historia familiar marcada por la lucha

Bovaglio está casado con Valeria Frutos y es padre de tres hijas: Pilar, Paulina y Pía. Según reveló en distintas entrevistas, las tres nacieron de manera prematura y enfrentaron diversas complicaciones de salud durante su crecimiento.

El caso más delicado es el de Pía, la menor de la familia, quien padece parálisis cerebral y epilepsia, condiciones que requieren atención permanente y cuidados especiales.

La situación ha marcado profundamente la vida del entrenador, que desde hace años trabaja lejos de su hogar para sostener económicamente a su familia.

"Muchas veces enfrentamos la posibilidad de perderlas"

En una entrevista concedida en 2025, Bovaglio compartió algunos de los momentos más difíciles que atravesó junto a su esposa y sus hijas.

"Si yo contara todo lo que nos ha tocado vivir estos años tendría que escribir un libro. Solo les resumo diciendo que muchas veces hemos enfrentado la posibilidad de ver morir a alguna de nuestras hijas", confesó.

También reconoció el peso emocional que le genera la distancia con su familia debido a su profesión.

"Me pesa sentir que no he sido un buen marido y un buen padre", afirmó en aquella oportunidad.

El sacrificio detrás de la carrera de entrenador

Bovaglio explicó que, aunque su deseo sería permanecer junto a su familia, entiende que hoy debe continuar trabajando para garantizarles estabilidad.

"Me gustaría estar con mi familia, pero no puedo dejar de ser el sustento económico. Quiero estar con mi esposa porque la amo y con mis hijas, que son mi mundo, pero hoy no puedo, y claro que lo resiento", sostuvo.

Durante la entrevista también recordó episodios complejos de su etapa como futbolista, entre ellos una grave crisis de salud que sufrió una de sus hijas mientras jugaba en Venezuela. Según contó, compañeros de equipo lo ayudaron económicamente para afrontar aquella situación y jamás aceptaron que les devolviera el dinero.

Un presente exitoso en O'Higgins

Mientras atraviesa estos desafíos personales, Bovaglio también vive un buen presente deportivo al frente de O'Higgins.

El entrenador argentino logró clasificar al conjunto chileno a los playoffs de la Copa Sudamericana, instancia en la que enfrentará a Boca Juniors una vez finalizado el Mundial 2026. Además, el equipo ha mostrado una evolución futbolística que lo mantiene competitivo en los distintos frentes que disputa.

Sin embargo, sus declaraciones dejaron en evidencia que, más allá de los resultados y los desafíos deportivos, hay objetivos mucho más importantes que ocupan su pensamiento cotidiano. Para Bovaglio, el mayor triunfo no está en una cancha de fútbol, sino en el deseo de ver a su hija caminar algún día.