Primera Nacional. Escándalo y final abierto: Endrizzi podría quedarse sin club

Tras el grave incidente en el aeropuerto, Gimnasia de Jujuy analiza rescindirle el contrato. “El Chavo” fue detenido por gritar “bomba” dentro de un avión

12 de abril de 2026 a las 10:11 a. m.
Escándalo y final abierto: Endrizzi podría quedarse sin club
Emiliano Endrizzi, ex Instituto.

El fútbol argentino amaneció sacudido y con un nombre propio en el centro de la escena: Emiliano Endrizzi. El “Chavo”, catamarqueño formado en Instituto y con gran parte de su carrera ligada a la Gloria, quedó envuelto en un episodio grave que puede marcar un antes y un después en su carrera.

Todo ocurrió este sábado en el aeropuerto de Jujuy, cuando una supuesta amenaza de bomba dentro de un avión obligó a activar el protocolo de seguridad.

El plantel de Gimnasia y Esgrima de Jujuy estaba a bordo, listo para viajar a Buenos Aires, cuando la situación escaló. La intervención de la Policía de Seguridad Aeroportuaria derivó en la evacuación total y en la detención de Endrizzi, señalado como el principal involucrado de haber gritado “bomba”.

Las imágenes del volante esposado, escoltado por efectivos, se viralizaron de inmediato. Y aunque con el correr de las horas se descartó la presencia de explosivos, el daño ya estaba hecho: operativo activado, vuelo demorado y un escándalo que salpicó de lleno a la institución jujeña.

Pero más allá del episodio policial, el foco ahora está puesto en lo deportivo. La dirigencia de Gimnasia fue tajante: evalúa rescindirle el contrato. El presidente, Walter Morales, no anduvo con vueltas y dejó en claro que el club buscará “salvaguardar el nombre de la institución”. Una frase que suena a ultimátum. Porque en el fútbol argentino hay códigos, y uno de ellos es claro: lo institucional está por encima de todo.

Contra las cuerdas

Para Endrizzi, el golpe puede ser durísimo. A sus 32 años, el “Chavo” atraviesa un momento clave de su carrera y este episodio lo deja en una situación límite. No se trata de un bajo rendimiento o una lesión, sino de una conducta fuera de la cancha que puede costarle el vínculo laboral y, sobre todo, la credibilidad.

En Alta Córdoba, donde supo ganarse el cariño de la gente con su entrega y sentido de pertenencia, la noticia también pegó fuerte. Porque Endrizzi no es uno más: es un futbolista identificado con el club, de esos que conocen el peso de la camiseta. Por eso, lo ocurrido genera sorpresa, desconcierto y, también, cierta desilusión.

Mientras la Justicia Federal avanza para esclarecer lo sucedido, en Jujuy toman decisiones. Y todo indica que serán rápidas. El fútbol, que muchas veces da segundas oportunidades, también es implacable cuando se cruzan ciertos límites.

El “Chavo” quedó en el centro de la tormenta. Y ahora, más que nunca, su futuro pende de un hilo.