CAF. Escandaloso informe de la final de la Copa Africana no tiene campeón definido: ¿Senegal o Marruecos?
Un penal marrroquí fallido y protestas senegalesas son el núcleo del caos que envuelve a la Copa Africana, sin campeón oficial y con dos selecciones enfrentadas.
A más de dos meses de la definición de la Copa Africana de Naciones 2025, el título sigue sin dueño. Lo que debía ser una consagración histórica terminó convirtiéndose en un conflicto sin precedentes entre Marruecos y Senegal, con la Confederación Africana de Fútbol en el centro de una crisis institucional.
El partido, disputado en Rabat, derivó en un caos deportivo, disciplinario y político que aún hoy no tiene resolución oficial. La última palabra la tendrá el Tribunal de Arbitraje Deportivo, aunque su fallo podría demorar varios meses.
Un final caótico
El encuentro tuvo un desenlace insólito. En tiempo suplementario y bajo una intensa lluvia, Marruecos dispuso de un penal que Brahim Díaz no logró convertir. A partir de allí, el partido se desbordó.
Protestas del banco senegalés, encabezado por Pape Thiaw, derivaron en el abandono momentáneo del campo por parte del equipo. Hubo disturbios en las tribunas, intervención policial y una reanudación parcial del juego en condiciones irregulares.
Según el informe arbitral de Jean-Jacques Ngambo Ndala, el partido se interrumpió en el minuto 97 y solo se retomó tras negociaciones con los futbolistas, con la presencia destacada de Sadio Mané.
En ese contexto, Pape Gueye marcó el gol que, en lo deportivo, le dio el triunfo a Senegal.
Dos campeones y ninguna definición
El conflicto escaló cuando el comité de apelaciones de la CAF decidió declarar a Senegal “perdedor por incomparecencia” y otorgar una victoria administrativa 3-0 a Marruecos. Sin embargo, la situación se volvió aún más confusa cuando el organismo ya había transferido el premio económico al conjunto senegalés.
Incluso, Senegal celebró el título públicamente, exhibiendo el trofeo en distintos eventos, mientras Marruecos reclamaba la consagración por vía reglamentaria.
La contradicción dejó al torneo en una situación inédita: dos selecciones que se consideran campeonas y una organización incapaz de oficializar el resultado.
Apelaciones, acusaciones y crisis institucional
La Federación Senegalesa de Fútbol llevó el caso al TAS, denunciando lo que calificó como “el robo administrativo más flagrante de la historia del deporte”.
Por su parte, la federación marroquí sostuvo que el abandono del campo constituye una infracción clara del reglamento y advirtió sobre un “precedente peligroso” si no se respeta la sanción.
En el medio, la CAF quedó envuelta en cuestionamientos por su manejo del caso. Su presidente, Patrice Motsepe, incluso expresó dudas sobre el proceso disciplinario y la composición del comité que tomó las decisiones.
Un conflicto que va más allá del fútbol
El trasfondo del escándalo incluye tensiones previas al partido: reclamos logísticos de Senegal, cuestionamientos al arbitraje y acusaciones cruzadas de favoritismo.
Además, el informe revela episodios preocupantes:
- intoxicación alimentaria de jugadores senegaleses
- disturbios en tribunas y detenciones de hinchas
- enfrentamientos entre cuerpos técnicos y prensa
Todo esto contribuyó a un clima de descontrol que terminó por desbordar el evento.
Un título en suspenso
La Copa Africana 2025 quedó así atrapada en una disputa legal y política que excede lo deportivo. La falta de una resolución clara no solo afecta a las selecciones involucradas, sino que también golpea la credibilidad de la CAF.
Mientras el TAS analiza el caso, África sigue sin campeón. Y el fútbol, una vez más, queda en segundo plano frente a un conflicto que expone las debilidades de su estructura institucional.

