Futuro incierto. Dybala fue titular, estuvo a la altura en el clásico y Roma lo ovacionó

El cordobés surgido de Instituto Atlético Central Córdoba dio una asistencia en el 2-0 ante Lazio y vivió una tarde cargada de emoción en medio de las dudas sobre su futuro.

17 de mayo de 2026 a las 10:10 a. m.
Dybala fue titular, estuvo a la altura en el clásico y Roma lo ovacionó
Dybala celebrando un gol tras su asistencia a Mancini este domingo.

Paulo Dybala volvió a ser protagonista en un domingo cargado de emociones para la Roma. El cordobés surgido de las inferiores de Instituto fue titular este domingo en el clásico ante Lazio, dio una asistencia y terminó ovacionado por un Estadio Olímpico que empieza a prepararse para una posible despedida.

La Roma ganó 2-0 el derbi de la capital y quedó en zona de clasificación a la próxima Champions League a falta de una fecha para el cierre de la Serie A. Pero más allá del resultado, gran parte de las miradas estuvieron puestas en Dybala y en las señales que vienen rodeando su futuro.

La “Joya” atraviesa días decisivos. En Italia crecen las dudas sobre su continuidad y en Argentina, especialmente en el mundo Boca, siguen ilusionándose con la chance de verlo jugar en la Bombonera. El propio futbolista había deslizado en los últimos días que este clásico podía haber sido uno de sus últimos partidos con la camiseta de la Roma ante su gente.

Y si realmente fue una despedida, estuvo a la altura del personaje.

Dybala arrancó desde el inicio y fue uno de los futbolistas más claros del equipo de Gian Piero Gasperini. En un partido caliente, áspero y con clima de final, el cordobés apareció con toda su jerarquía en el segundo gol: metió una asistencia precisa para Gianluca Mancini, que definió para sellar el 2-0 definitivo.

Antes, el propio Mancini había abierto el marcador de cabeza en el cierre del primer tiempo. Ya en el complemento, la Roma manejó el partido y terminó celebrando una victoria enorme ante su clásico rival.

Cuando Dybala dejó la cancha fue ovacionado por todo el Olímpico. Hubo aplausos, pancartas y mucho cariño para uno de los jugadores más queridos del plantel. No es casualidad: desde su llegada, el argentino se transformó en símbolo futbolístico y emocional de una Roma que sueña con volver a la Champions después de siete años.

Mientras tanto, el futuro sigue abierto. Su contrato finaliza este mes y todavía no hay certezas sobre qué pasará después. En Italia desean retenerlo. En Boca se entusiasman. Y en Córdoba, claro, muchos siguen mirando de reojo a ese pibe que alguna vez brilló en Alta Córdoba y que hoy continúa dejando huella en uno de los escenarios más calientes del fútbol europeo.