El corte más fuerte. Dybala, afuera del Mundial y cerca del adiós en Roma
La prelista de Scaloni dejó afuera a Paulo, uno de los campeones del mundo que no estará en la Copa del Mundo 2026. El ex Instituto prácticamente confirmó que se irá del equipo italiano.
La lista larga siempre tiene lugar para ilusiones, sorpresas y, también, para ausencias que hacen ruido. La prelista de 55 jugadores que dio Lionel Scaloni rumbo al Mundial 2026 no fue la excepción. Y en esa nómina, entre apellidos que emergen y otros que se sostienen, hay un nombre que falta y que duele: Paulo Dybala.
El cordobés surgido de Instituto, campeón del mundo en Qatar 2022, quedó afuera de la primera convocatoria y no estará en la próxima Copa del Mundo. Una noticia que impacta por lo que representa la “Joya” en la historia reciente de la selección. Porque no se trata de un jugador más: Dybala estuvo también en Rusia 2018, fue parte del plantel que tocó la gloria en 2022 y hasta tuvo su momento en la final ante Francia, cuando convirtió su penal en la definición que terminó en fiesta eterna.
Pero el fútbol no vive del pasado. Y en ese sentido, el presente de Dybala fue perdiendo fuerza. Las reiteradas lesiones lo fueron alejando de la continuidad necesaria, primero en su club y después en la consideración de Scaloni. En Roma, su lugar ya no es tan indiscutido como antes y ese combo terminó pesando en la decisión final.
Hoy, a los 32 años y con el contrato entrando en su tramo final, el futuro del delantero es una incógnita. Él mismo lo dejó claro tras la última victoria de su equipo: “No sé nada, yo también quisiera saberlo, pero hoy el contrato dice que faltan dos partidos. Lo único que puedo decir es que el derbi podría ser mi último partido delante de estos aficionados. Mi idea me la guardo para mí, veremos al final del campeonato”.
¿Vuelve a Argentina?
La escena abre múltiples puertas. Roma se prepara para despedirlo en el clásico ante Lazio y, mientras tanto, en Argentina se multiplican los rumores. Boca aparece como un destino posible, con el guiño de su amigo Leandro Paredes como puente. Incluso el propio Dybala ya dejó entrever que le seduce la idea. Aunque desde el club, por ahora, bajan la espuma.
En Córdoba, claro, la ilusión juega otro partido. En Alta Córdoba sueñan con verlo otra vez con la camiseta de Instituto, cerrando el círculo donde todo empezó. Pero ese escenario, al menos hoy, parece muy lejano. Se verá más adelante.
Mientras tanto, la realidad marca otra cosa: la selección sigue su camino y Dybala, esta vez, quedó al margen. Sin escándalos, sin ruido, pero con un peso simbólico fuerte. Porque cuando falta un campeón del mundo, cuando falta alguien que supo estar en el momento más alto, la ausencia siempre se siente un poco más.

