Comunicado. Qué dijo Gimnasia de Jujuy luego de la demora de Emiliano Endrizzi por gritar "bomba" en un avión

El futbolista desató el pánico antes del despegue. El club se dirigía a Buenos Aires para disputar el partido contra Agropecuario. El video.

11 de abril de 2026 a las 04:40 p. m.
Qué dijo Gimnasia de Jujuy luego de la demora de Emiliano Endrizzi por gritar "bomba" en un avión
Emiliano Endrizzi, ex Instituto.

Un episodio insólito y de extrema gravedad sacudió al fútbol argentino en las últimas horas. Un jugador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, con pasado en Instituto, Emiliano Jesús Endrizzi, fue demorado luego de gritar que tenía una bomba dentro de un avión que estaba a punto de despegar desde Jujuy.

Pánico por la amenaza de un ex Instituto en un avión

La situación generó pánico inmediato entre los pasajeros del avión de Flybondy y obligó a activar el protocolo de seguridad aeroportuaria. Como consecuencia, todos los ocupantes del vuelo fueron evacuados mientras personal especializado realizaba los controles correspondientes para descartar cualquier tipo de amenaza en el aeropuerto.

El futbolista Endrizzi fue reducido en el lugar y trasladado por la policía, en un operativo que incluyó su retiro esposado ante la mirada del resto de los pasajeros. Aunque con el correr de los minutos se descartó la presencia de explosivos, el hecho es considerado de suma gravedad y podría derivar en consecuencias judiciales severas por intimidación pública.

El caso impacta de lleno en la actualidad deportiva del equipo jujeño, que este domingo debe visitar a Agropecuario Argentino desde las 16, por la Zona B de la Primera Nacional.

Qué dijo Gimnasia de Jujuy tras el insólito hecho

Desde el club compartieron un comunicado tras lo sucedido y aclararon que se trató de un hecho "individual". "Actualmente, la situación se encuentra bajo la órbita de la justicia federal, a efectos de esclarecer lo sucedido", indicaron.

"El Club deja expresamente aclarado que, de confirmarse, se trataría de una manifestación de carácter estrictamente individual, ajena a los valores y a la conducta que promueve la institución", siguieron.

Asimismo, el Lobo jujeño reiteró su "total disposición a colaborar con las autoridades para el pronto esclarecimiento de los hechos". "Se mantiene a la espera de las decisiones que se adopten, a fin de evaluar, en su caso, las medidas internas que pudieran corresponder".

"Asimismo, se informa que será la autoridad competente quien determine la reprogramación del vuelo en el día de la fecha y su correspondiente horario, una vez cumplidas las medidas previstas en el protocolo de seguridad aplicable", concluyeron en su mensaje.

Quién es Emiliano Endrizzi

El protagonista del escándalo es un lateral izquierdo surgido de Instituto, donde llegó a debutar en Primera, antes de continuar su carrera en el norte del país. Su accionar, que algunos testigos describen como una supuesta “broma”, encendió todas las alarmas en un contexto donde este tipo de amenazas no admite ningún margen de interpretación.

Ahora, mientras avanza la investigación, el foco está puesto tanto en las posibles sanciones legales como en las decisiones deportivas que podría tomar la institución jujeña en las próximas horas. Un episodio que cruzó todos los límites y que ya dejó una marca en la jornada.

Por qué es un delito hacer esas "bromas"

Según el Código Penal argentino, gritar “bomba” o insinuar que hay un explosivo en un aeropuerto o en un avión se considera delito porque genera una falsa alarma que pone en riesgo la seguridad pública. Esto se enmarca en el artículo 211 del Código Penal.

"Será reprimido con prisión de dos a seis años el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere voces de alarma o amenazare con la comisión de un delito de peligro común...", indica. A su vez, en estos casos se puede aplicar también el artículo 194 por entorpecer el funcionamiento de servicios públicos.

En concreto, no existe un artículo que diga literalmente “está prohibido gritar bomba en un avión”, pero la conducta encaja jurídicamente en el art. 211 del Código Penal (intimidación pública), porque genera una alarma capaz de afectar la seguridad y el orden público.