Informe. El cumpleaños más especial de Messi: entre la gloria, los récords y una dura situación personal
El gran capitán, otra vez determinante en una victoria argentina, festeja 39 este miércoles. El mundo se rinde a sus pies y él responde con más magia.
Lionel Andrés Messi nació con la pelota bajo el brazo aquel 24 de junio de 1987. Con el paso de los años —los 39 que cumple este miércoles—, su talento infinito hizo que ese balón se transformara en una varita mágica de poder indescifrable.
Messi luce eterno, parece interminable, y los 39 lo encuentran más pleno que nunca, empeñado en seguir ampliando su registro de récords y su construcción de ilusiones.

De perfil de antihéroe —sencillo, atento, respetuoso, apacible, educado, familiero y compañero—, “Leo” celebra un nuevo aniversario dentro de una concentración mundialista con la selección argentina.
La primera fue en 2005, en el Mundial juvenil de Holanda, cuando su participación determinante en la recta final del campeonato le permitió a Argentina festejar el título.

Pocos meses después, el crack rosarino, introvertido y con cara de nene, estuvo en la Redacción de La Voz, donde, con 18 años, contó que su sueño era debutar en un Mundial de mayores y luego ganarlo. El primero lo cumplió hace 20 años, el 16 de junio de 2006 en Alemania. El segundo lo vio realizado en Qatar 2022 y aspira a repetirlo en 2026, en un Mundial que ya lo tiene como figura suprema.
Aquel Mundial alemán fue el primero en el que le tocó festejar su cumpleaños: cumplía 19 años. Fue la única vez que lo celebró jugando, ya que ingresó por Javier Saviola en el partido de octavos de final contra México, el día del golazo de “Maxi” Rodríguez. La selección tenía su búnker en Herzogenaurach, pero ese encuentro se disputó en Leipzig.
Luego, cumplió 23 en Sudáfrica 2010, con Diego Maradona como entrenador, en la antesala de otro partido eliminatorio en octavos frente a los mexicanos. El seleccionado se alojaba en la Universidad de Pretoria.
Los 27 lo sorprendieron en Porto Alegre, durante el Mundial de Brasil, un día antes del último partido de la fase de grupos contra Nigeria. Y los 31 llegaron en Rusia, en un momento muy difícil en la concentración de Bronnitsy, porque Argentina venía mal y debía ganar sí o sí su último partido de la fase de grupos —otra vez frente a Nigeria— para seguir. Él aportó un gol a la causa.
El Mundial 2022, que le dio la gran alegría del título, fue el único de los cinco que jugó hasta ahora que no lo encontró concentrado, ya que se disputó en noviembre y diciembre.

Estos 39 los celebrará en la concentración de la tranquila Kansas, donde late la esperanza argentina, con sentimientos contrapuestos: a la felicidad por su gran inicio mundialista, que genera admiración absoluta, se le suma una situación difícil en lo familiar.
—Que sea feliz —respondió Scaloni cuando se le consultó en Dallas sobre qué le desearía a Messi.

Y Messi es feliz: se le nota en los gestos antes, durante y después de los partidos y en los entrenamientos, mientras rompe récords y cosecha elogios en una vida sin límites y sin palabras para describir semejante vigencia y carrera.
El mundo está rendido a sus pies. Y, mientras cumple años y juega mundiales, suma capítulos a su leyenda.

