Mundial en cordobés. Cuánto cuesta enamorarse de la Fifa Store de Kansas City

Del llavero a la camiseta de Messi: los precios que hacen sacar la calculadora a los argentinos en pleno Mundial.

14 de junio de 2026 a las 10:47 a. m.
Sebastián Roggero, enviado especial a Estados Unidos
Cuánto cuesta enamorarse de la Fifa Store de Kansas City
La camiseta de la selección cuesta unos 130 dólares.

Hay algo que distingue a los argentinos en cualquier rincón del planeta. Puede cambiar el idioma, la moneda o el continente. Puede haber un Mundial, una final o una fiesta. Pero hay una costumbre que viaja siempre con nosotros: mirar un precio y empezar a hacer cuentas.

Por eso, apenas se cruzan las puertas de la FIFA Store instalada en el Fan Fest de Kansas City, la reacción es casi automática. Los ojos se llenan de camisetas, pelotas, gorras y recuerdos oficiales del Mundial 2026. Y unos segundos después aparece la pregunta inevitable.

“¿Cuánto sale?”. La escena se repite una y otra vez en la previa del debut de la Selección Argentina frente a Argelia. Mientras miles de hinchas recorren el enorme predio montado junto al Monumento Nacional de la Primera Guerra Mundial, el local oficial de FIFA se convirtió en una parada obligada para cualquiera que quiera llevarse un recuerdo de esta Copa del Mundo.

Y la verdad es que el lugar impresiona. Entre música, pantallas gigantes y una multitud que mezcla idiomas de todos los rincones del planeta, la tienda aparece como una especie de parque de diversiones para futboleros. Hay camisetas colgadas como obras de arte, pelotas oficiales, gorras, llaveros, mascotas y toda clase de objetos capaces de tentar hasta al más austero.

El problema es que la pasión también cotiza en dólares. La joya de la corona es, por supuesto, la camiseta argentina. La versión oficial masculina cuesta 130 dólares, mientras que la femenina se vende a 110. No son pocos los que se quedan varios minutos observándolas, calculando conversiones mentales y tratando de convencer a la parte racional de que una Copa del Mundo no ocurre todos los días.

Y muchos terminan cediendo. La camiseta de Lionel Messi sigue siendo la gran estrella, aunque también aparecen fanáticos buscando otras figuras de la Scaloneta.

“Me gusta Mac Allister. No Leo Messi. Amo a Leo Messi porque es el GOAT, pero busco la de Mac Allister”, comentaba un hincha mientras recorría los estantes en busca de su talla.

Sin embargo, no todos llegan dispuestos a gastar más de cien dólares. Ahí aparecen los artículos que generan más movimiento. Las gorras y las pelotas oficiales oscilan entre los 25 y los 35 dólares y parecen ser las favoritas de los argentinos.

Siempre hay un cordobés

Entre los compradores apareció un grupo de cordobeses de Unquillo que analizaba cada producto con la misma dedicación que un director técnico revisando un rival. “¿Los precios? Bien. Mirá, boludo, esto 25, 30, 35. No está caro, digamos”, resumió uno de ellos mientras mostraba orgulloso las compras recién realizadas.

La evaluación parecía haber sido positiva. “Llevé una para regalar y una para el calor”, agregó antes de completar la escena con una declaración de pertenencia que cruzó miles de kilómetros para aterrizar en el corazón de Estados Unidos.

Para quienes buscan gastar menos, la tienda también ofrece artículos de 10 dólares y algunos recuerdos básicos desde cinco. Incluso las mascotas oficiales aparecen a ese precio, aunque entre los propios visitantes circula una teoría bastante compartida: nadie parece demasiado interesado en llevárselas.

Pero más allá de los valores, la FIFA Store funciona como una postal perfecta de lo que representa un Mundial. Porque no se trata solamente de comprar algo. Se trata de llevarse una prueba tangible de haber estado ahí.

Kansas City, una ciudad acostumbrada al fútbol americano y a los Chiefs, vive por estos días una transformación difícil de explicar. Los locales recorren el Fan Fest con curiosidad, los turistas con entusiasmo y los argentinos con esa mezcla tan nuestra de emoción y calculadora.

Quizá por eso las etiquetas de precios terminan siendo parte de la experiencia. Porque en el fondo todos saben que una gorra de 30 dólares seguirá siendo una gorra. Pero dentro de unos años será también el recuerdo de aquella tarde en Kansas City, cuando la ilusión del Mundial estaba intacta, Argentina todavía no había debutado y miles de hinchas caminaban entre banderas celestes y blancas convencidos de que el viaje, el esfuerzo y hasta los gastos valían la pena. Aunque después hubiera que dejar de mirar el resumen de la tarjeta por un tiempo.