¿Interfiere Agremiados? La crisis de Estudiantes de Río Cuarto suma otro capítulo

Además de los malos resultados, varios jugadores apartados reclaman importantes deudas salariales. Desde su entorno aseguran que el club dejó de afrontar incluso los gastos de vivienda, mientras crece la incertidumbre en el León.

01 de junio de 2026 a las 02:29 p. m.
La crisis de Estudiantes de Río Cuarto suma otro capítulo
Wanchope Ábila busca arreglar su salida del León.

La crisis que atraviesa Estudiantes de Río Cuarto ya dejó de ser solamente futbolística. Los malos resultados dentro de la cancha fueron apenas la primera señal de alarma de un presente que ahora suma conflictos económicos, jugadores apartados y una situación institucional que empieza a generar preocupación en el Imperio del Sur.

La novedad de las últimas horas tiene que ver con los futbolistas que fueron separados del plantel profesional en abril. Según trascendió, varios de ellos analizan recurrir a Futbolistas Argentinos Agremiados por una importante deuda salarial.

Algunos integrantes de ese grupo aseguran que no perciben sus haberes desde febrero, un escenario que podría derivar en reclamos formales e incluso en una eventual inhibición para el club.

Pero el panorama sería todavía más complejo. Desde el entorno de algunos de los jugadores apartados señalaron que la institución ya no estaría cubriendo siquiera los gastos de vivienda que habitualmente afrontaba para quienes llegaron desde otras ciudades. Un dato que refleja la profundidad de los problemas y que agrega tensión a una situación ya delicada.

Preocupación en ascenso

Entre los futbolistas que se entrenaban de manera diferenciada aparecen nombres como Ramón Ábila, Jeremías Ramponi, Tobías Ostchega, Tobías Leiva, Nicolás Morro, Fernando Bersano, Ezequiel Forclaz, Agustín Morales, Renzo Bacchia y Tomás Olmos. La mayoría tiene algo en común: nueve de los diez llegaron durante el último mercado de pases.

Y allí aparece otra particularidad difícil de ignorar. Estudiantes incorporó 19 refuerzos para afrontar la temporada. Apenas unos meses después, más de la mitad de ellos quedaron fuera de consideración. Una decisión que expone errores de planificación y que hoy tiene consecuencias deportivas y económicas.

En ese contexto también aparece el caso de “Wanchope”. El delantero todavía no logró acordar su desvinculación y continúa ligado al club. Mientras tanto, analiza propuestas del ascenso y del exterior. Incluso hubo contactos informales con dirigentes de Instituto, donde el atacante se habría ofrecido para regresar bajo condiciones económicas accesibles. Su pedido no tendría cabida en principio.

Mientras la pelota sigue rodando, en Río Cuarto las preocupaciones crecen. Porque cuando las deudas, los reclamos y los conflictos empiezan a ganar espacio, el resultado de los domingos deja de ser el único problema.