Apeló. Costó 71 millones, dio positivo y no juega desde 2024: la decisión que puede cambiarlo todo en el Chelsea
El ucraniano Mykhailo Mudryk apeló ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo la sanción por dopaje que lo mantiene fuera de las canchas desde fines de 2024. Se expone a una dura suspensión, pero también a un posible regreso inmediato.
El caso de Mykhailo Mudryk entró en una etapa decisiva. El extremo del Chelsea FC presentó una apelación formal ante el TAS en busca de revertir la sanción por dopaje que lo dejó sin competencia desde diciembre de 2024.
La situación se originó tras un control antidopaje realizado por la Football Association, en el que se detectó meldonium en una muestra de orina. Desde entonces, el futbolista sostuvo su inocencia y se entrenó en solitario mientras aguardaba avances en el proceso.
El TAS confirmó que recibió la apelación el 25 de febrero de 2026 y que próximamente se fijará una audiencia para tratar el caso. Esa instancia será clave para definir el futuro del jugador, que hoy se mueve entre dos escenarios completamente opuestos.
Por un lado, Mudryk podría enfrentar una sanción de hasta cuatro años si se ratifica la infracción, lo que representaría un golpe durísimo para su carrera en el fútbol europeo. Por el otro, si logra demostrar su inocencia, quedaría habilitado para volver a jugar de manera inmediata en la Premier League.
El contexto hace que la historia sea aún más impactante. El Chelsea había apostado fuerte por el ucraniano en 2023, cuando desembolsó 71 millones de euros para ficharlo y le firmó contrato hasta 2030, proyectándolo como una de sus grandes figuras a futuro.
Hasta el momento de la sanción, Mudryk disputó 73 partidos con la camiseta de los “Blues” y marcó 10 goles. Además, sumó 28 presencias y tres tantos con la selección mayor de Ucrania.
Ahora, todo queda en manos del TAS. La resolución no solo definirá el destino inmediato de Mudryk, sino que también puede convertirse en un caso testigo dentro del fútbol internacional. El misterio sigue abierto, pero la decisión final podría cambiarlo todo.

