Calchín. La confesión de la maestra de Julián Álvarez que emocionó a todos tras el pase a semifinales

Griselda Arnaudo, quien fue maestra del delantero en tercer grado, recordó los dibujos que hacía el pequeño Julián en sus cuadernos. "Se me vino la imagen de él corriendo en esas canchitas", confesó tras el golazo frente a Suiza.

13 de julio de 2026 a las 12:16 p. m.
La confesión de la maestra de Julián Álvarez que emocionó a todos tras el pase a semifinales
Julián Álvarez junto a su "seño" de tercer grado.

Julián Álvarez volvió a demostrar por qué es uno de los futbolistas más determinantes de esta selección. Cuando el partido parecía encaminarse hacia los penales, el cordobés sacó un derechazo inolvidable que se clavó en el ángulo y abrió el camino del 3-1 sobre Suiza, resultado que depositó a Argentina en las semifinales del Mundial 2026.

Fue, probablemente, uno de los goles más importantes y espectaculares de su carrera. Un remate imposible, en el segundo tiempo suplementario, que rompió el cerrojo suizo y desató el festejo de millones de argentinos. Pero mientras el país celebraba, en Calchín una persona viajó varios años hacia atrás.

Griselda Arnaudo, quien fue maestra de Julián cuando cursaba tercer grado, confesó que el gol la emocionó hasta las lágrimas y que, de inmediato, recordó al pequeño alumno que llenaba de sueños las hojas de sus cuadernos.

Las canchitas que dibujaba en el aula

"En el momento del gol de Julián lo ubiqué dentro de esas canchitas que dibujaba y que quedaron plasmadas en sus cuadernos. Ahí estaban todos sus sueños. Se me vino la imagen de él corriendo en esa cancha que dibujaba", contó emocionada en diálogo con Súper Deportivo Radio.

El recuerdo conmovió a los hinchas porque retrata al Julián niño, al que todavía no imaginaba levantar la Copa del Mundo ni convertirse en una de las grandes figuras del fútbol internacional, pero que ya soñaba con una pelota en los pies.

Del cuaderno al Mundial

Aquel chico que dibujaba canchas en la escuela de Calchín hoy las recorre frente a millones de personas. Lo hace con la misma naturalidad con la que alguna vez llenó los márgenes de un cuaderno, aunque ahora sus goles escriben capítulos en la historia grande de la Selección.

El bombazo ante Suiza no sólo acercó a Argentina a una nueva final del mundo. También confirmó que muchos de aquellos sueños infantiles terminaron convirtiéndose en realidad. Y quizás por eso la emoción de su maestra conmovió tanto: porque, antes que los estadios repletos y los títulos, ella fue testigo de cuando todo empezaba con una simple canchita dibujada a lápiz.