Cambios. Comienza el reperfilamiento del plantel de Talleres: los dos centrales que dejarían el equipo
Se trata de José Luis Palomino y Rodrigo Guth. Sus salidas no responderían a la llegada de Jorge Sampaoli como nuevo DT, sino a una decisión de la directiva albiazul basada en sus rendimientos. Llegarán al menos dos centrales más.
El reperfilamiento del plantel de Talleres para el segundo semestre del año está en marcha. Pese a que Jorge Sampaoli recién este jueves se sumó como nuevo entrenador del equipo, está empezando a conocer a sus jugadores y no ha tenido tiempo para analizarlos en profundidad ni dar una definición sobre quiénes serán bajas en este mercado.
Sin embargo, hay dos futbolistas que no continuarían en el grupo, ambos zagueros centrales, cuya salida no sería decisión de “Sampa”, sino de la dirigencia albiazul: José Luis Palomino y Rodrigo Guth. Ambos se encuentran en el exterior, se ausentaron en la vuelta a las prácticas de ayer —tenían autorización—, tampoco regresarán durante el fin de semana y se espera que la próxima semana vuelvan a Córdoba para cerrar sus desvinculaciones.
Esto, por supuesto, dependerá de que se alcancen los acuerdos económicos pertinentes para la rescisión de sus contratos. Además, según trascendidos extraoficiales, Talleres buscará en este mercado dos centrales, e incluso podrían ser tres si se concreta el deseo de Matías Catalán de cerrar su ciclo en la “T”, en caso de recibir una oferta que satisfaga tanto al jugador como al club.
“Palo”, un jugador de experiencia —tiene 36 años— y con vasta trayectoria internacional, firmó vínculo hasta fines de diciembre de este año, con un salario elevado en relación con el rendimiento que mostró y los pocos minutos que jugó. No decepcionó y tuvo algunos partidos interesantes, pero se esperaba más de él.
Disputó 21 partidos desde su llegada a la “T”, a mediados de 2025, entre Liga Profesional y Copa Argentina: solo 13 completos, y de ellos apenas cinco en el último Torneo Apertura. Además, una lesión demoró su debut en el Clausura del año pasado.
Guth, en tanto, tiene contrato hasta diciembre de 2028, lo que se perfila como una complicación para su desvinculación. Es joven —tiene 25 años—, pero su aporte futbolístico fue mínimo y no respondió a los antecedentes que traía como uno de los jugadores destacados de las selecciones juveniles brasileñas años atrás.
Al igual que Palomino, llegó al club sobre el cierre del mercado de pases del año pasado, procedente del fútbol neerlandés, y jugó menos partidos: apenas seis, con rendimientos lejos de conformar. Es un futbolista que nunca logró la aceptación de la hinchada albiazul y por quien Talleres habría pagado una suma muy alta: 6 millones de dólares.
Este es un dato que nunca fue reconocido oficialmente por la dirigencia del club, pero, de confirmarse, habría sido la peor inversión realizada por Andrés Fassi en un refuerzo, en términos de relación costo-beneficio. El ciento por ciento de su ficha pertenece a Talleres, por lo que se intentará venderlo o, al menos, acordar un préstamo con cargo.
Las prioridades
Con la llegada de Sampaoli a la conducción técnica, la búsqueda de refuerzos se orientará principalmente a la incorporación de un arquero de jerarquía que reemplace a Guido Herrera, cuya intención es cerrar ahora su carrera en el club; al menos dos zagueros centrales; un volante central de experiencia —no se descarta la venta de Matías Galarza—; un extremo y un volante creativo.
“Sampa” pidió jugadores consolidados y con probada experiencia en Primera División, para conformar un equipo con aspiraciones de pelear el título en el Torneo Clausura. El eje en la estructuración del plantel cambiará: esta vez no habría lugar para jóvenes promesas, sino para futbolistas listos para competir de inmediato.
Por la vinculación que el experimentado entrenador mantiene con el influyente representante Cristian Bragarnik, se especula con que algunos refuerzos puedan llegar de su mano.
Suena Paulo Díaz
En el terreno de las especulaciones, en las últimas horas comenzó a surgir el nombre de Paulo Díaz, el defensor central de River Plate que fue dirigido por Sampaoli en la selección chilena.
Tiene un pie fuera del club, pese a que su contrato se extiende hasta diciembre de 2027. Desde el entorno ya le habrían comunicado que busque nuevo destino, aunque su elevado salario representa una traba para cualquier equipo del país: en River percibiría unos 2,2 millones de dólares anuales.
Es el central de jerarquía que reúne las condiciones que pretende Sampaoli, quien lo considera uno de los mejores entrenadores que tuvo en su carrera. En Talleres se analizaría la posibilidad de diseñar alguna “ingeniería” financiera para intentar su contratación.

