Conferencia. Clásico Talleres-Belgrano: sin bromas, con tensión y clima de final en la previa del duelo en el Kempes
Schott y López compartieron una conferencia de prensa marcada por la seriedad y la cautela antes del cruce de este sábado por los octavos del Apertura. Ambos coincidieron en que el clásico se juega como una final y admitieron estar en deuda con sus hinchas.
No hubo margen para picanteadas, bromas recíprocas ni pronósticos. La conferencia de prensa de ayer, en el Hotel Quorum, previa al clásico Talleres-Belgrano de este sábado, a las 16.30, en el estadio Mario Alberto Kempes, dejó en claro que el “mata-mata” por los octavos de final del Apertura de la Liga Profesional es asumido por ambos equipos como una final, con mucho en juego y sin intención de mostrar las cartas que cada uno guarda.
El encuentro con los medios fue protagonizado por Augusto Schott, en representación del Matador, y Lisandro López, por el Pirata.
Durante la conferencia fue “Licha” quien se mostró más serio. Respondió a todo, pero casi no esbozó una sonrisa. Se lo notó calmo, aunque también cautivo de una tensión que intentó disimular con la tranquilidad que da la experiencia y la veteranía en el fútbol. Schott, en cambio, se mostró más afable y risueño, pero hubo una “distancia” entre ambos que ni siquiera se rompió en el saludo final. Cumplieron con el protocolo, pero no mucho más.
A la hora de referirse a cómo viven las horas previas al clásico, Schott dijo: “Somos conscientes de la importancia del partido y de cómo lo vive la gente puertas afuera del predio, pero nos preparamos como para cualquier otro encuentro, analizando al rival y tratando de corregir errores. Buscamos estar tranquilos. Ya nos ha tocado jugar clásicos similares y, en el caso de mi entorno familiar y de amigos, tratan de no contagiarnos la ansiedad”.
Por su parte, López señaló: “La semana es parecida a las anteriores, pero en nuestras cabezas y corazones sabemos todo lo que nos jugamos en el clásico. Los jugadores somos los que tenemos que estar tranquilos y no dejarnos llevar por las emociones. Al partido lo vamos a jugar como una final y dar hasta lo que no tenemos para que nuestra gente tenga una alegría”.
A propósito, ambos admitieron que están en deuda en relación con lo mostrado en los últimos clásicos, signados por los empates.
“Lo bueno de este clásico es que el empate no nos sirve ni a uno ni a otro. Ahí está lo picante que tendrá. Sabemos que los empates de los últimos clásicos no le gustaron a la gente, pero respondieron a la paridad que hubo: terminamos con los mismos puntos y creo que con la misma diferencia de gol”, afirmó el lateral derecho albiazul.
“Somos conscientes de que en los clásicos anteriores quedamos en deuda futbolística con nuestra gente. Si jugamos bien al fútbol, como lo hicimos contra Sarmiento, vamos a tener más chances de ganarlo. Me hubiera gustado jugar en Alberdi. Me tocó hacerlo el semestre pasado en el Kempes, pero sabemos que no estaremos solos, porque nuestros hinchas van a estar haciendo fuerzas por nosotros frente al televisor y en el banderazo que harán el viernes (por hoy) en nuestra cancha. Se los quiero agradecer”, indicó el defensor central celeste.

Se lo veían venir
“Con una mano en el corazón… ¿hubieran preferido que el clásico no se diera en esta instancia?”, fue la consulta de La Voz Deportes para ambos defensores. Las respuestas fueron similares.
“A ver… lo veníamos hablando con los chicos: si no nos tocaba jugar contra Belgrano en octavos, nos podía tocar en otra instancia. Lo veíamos venir, sobre todo en la última semana. Los dos equipos veníamos bien. La instancia no importaba mucho”, subrayó Schott.
López refrendó: “Yo creo que estaba cantado y que todos lo esperábamos. De acuerdo con los resultados, pudo haber cambiado la localía, pero sabíamos que nos terminaríamos enfrentando. ¿Qué más lindo que poder jugar un clásico en esta instancia? Creo que ellos lo querían jugar y nosotros salimos a enfrentar a Sarmiento dispuestos a ganar para jugar el clásico. Los dos merecemos estar donde estamos”.

El clásico de la ciudad
Schott calificó al duelo del sábado como “el clásico de la ciudad”. “Espero que sea una alegría para toda Córdoba que nos enfrentemos en esta instancia. La ciudad es la que está en octavos de final. Ojalá que nos acostumbremos a tener este tipo de enfrentamientos con más frecuencia. A nuestra gente la esperamos el sábado en el Kempes, como siempre, con ganas de festejar. Para nosotros fue un objetivo cumplido poder ganar la localía, por la importancia que tiene”.
A su turno, “Licha” respondió: “No soy nacido en Córdoba, pero desde que estoy en Belgrano pude ver lo que significa este clásico para la ciudad. Por eso tenemos que jugarlo como una final; será muy peleado. Soy muy feliz de haber llegado a Belgrano. Este club me abrazó y se lo agradezco. Me hubiera gustado llegar antes, con un año menos. Seguramente le hubiera podido dar mucho más”.

