El golazo de tiro libre con el que Jeremías Lázaro definió el partido con el cual el sábado Instituto le ganó a la Lanús a los 49 minutos del segundo tiempo, y le aseguró a la Gloria el paso de octavos de final de la Copa Argentina, cerró el semestre para los equipos cordobeses que compiten en la Liga Profesional.
El triunfazo sobre el Granate, un equipo jerarquizado, le dio el mejor final de esta parte del año al equipo conducido por Diego Flores. Unas horas antes, en Santiago del Estero, le había tocado al Belgrano de Ricardo Zielinski bajar la persiana y fue con otra alegría, porque por penales eliminó a Gimnasia (J) y ratificó que son tiempos en los cuales al club de Alberdi le salen todas.
Fue un semestre que deja balances dispares para Belgrano, Instituto, Estudiantes de Río Cuarto y Talleres, los cuatro habitantes de la provincia en la máxima categoría argentina.
Belgrano, casi ideal
Sin dudas, Belgrano fue el que se llevó todas las palmas porque ya había logrado su objetivo de estar entre los ochos primeros de su grupo y en zona de clasificación a Copa Sudamericana.

Pero además en los playoffs del Apertura encadenó una serie de victorias que derivaron en el histórico título contra River. Si a eso le suma la clasificación octavos de la Copa Argentina, está claro que su semestre fue casi óptimo. Un aliciente impresionante, pero también un compromiso para intentar tener un segundo mejor.
Talleres, en crisis
En el caso de Talleres, hasta que terminó la fase regular del Apertura su semestre había sido bueno porque había terminado cuarto, estaba en zona de clasificación a copas internacionales y seguía en la Copa Argentina. Pero a partir de octavos llegó la debacle.

El 0-1 de local en el clásico contra Belgrano con eliminación, la ida de Carlos Tevez, quedarse fuera de Copa Argentina vapuleado por Atlético Tucumán y, aunque en forma indirecta, la coronación del Pirata fue una sucesión de mazazos que dejó al club de barrio Jardín inmerso en una crisis a la cual ahora sus directivos tratan de buscarle una salida.
Instituto, de menos a más
En Instituto, la mueca de disgusto por quedar fuera de los ocho que avanzaron a octavos en el Apertura cambió por la gran alegría del sábado en Rosario. La Gloria fue de menor a mayor y con la llegada de Flores el rumbo se encaminó bastante, a tal punto que con el nuevo DT sacó el 62 por ciento de los puntos.

La clasificación lograda ante Lanús, con el equipo como protagonista, hace que Instituto se vaya al receso con una sonrisa enorme, que se traduce en esperanza y en ilusión y le permite ser optimista para la segunda parte.
Estudiantes (RC), complicado
A Estudiantes de Río Cuarto le costó horrores hacer pie en la categoría. Su proceso de adaptación fue muy complicado, a tal punto que es uno de los peores equipos del campeonato.

Tuvo muchas dificultades para encontrarse en Primera División a tal punto que debió cambiar tres veces de entrenador y ahora será Rubén Forestello quien tendrá la misión de conducir la titánica lucha por la permanencia en la Liga Profesional.
Así los cordobeses se van a un receso que les regalará primero un descanso y luego les exigirá la vuelta al trabajo de cara a la recta final del año, donde se definen títulos, clasificaciones a copas y descensos.
Tiempos mundiales
Pero la pelota sigue rodando. A partir de hoy ya todo empieza a lucir en celeste y blanco. Las expectativas se trasladan a Estados Unidos, donde comienza a tomar color de selección para ver cómo le va al equipo que al plantel que conduce Lionel Scaloni en el Mundial que comenzará en 10 días y en el cual defenderá la corona.
La transición redonda está en marcha. La adrenalina cambia de color y un país se pone detrás de su equipo.

