El orgullo de Pérez por ser el abanderado de los Panamericanos
Walter encabezará la delegación nacional en los Juegos. Asegura, ante Mundo D, que el orgullo de ser el portador, hace que la bandera “no pese nada”.
Un llamado de Juan Curuchet rompió la tranquilidad del día de Walter Pérez. Desde que su compañero en la consecución del oro olímpico en los Juegos de Beijing 2008 le comunicó que será el abanderado en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, el ciclista se la pasó hablando por teléfono con la prensa y con sus afectos, que lo querían felicitar.
"Me gusta estar tranquilo, pero también es bueno que se arme toda esta bola por algo tan lindo", reconoce el bonaerense, al atender el llamado de Mundo D. "Es algo bueno. Para mí, es un premio al esfuerzo, un reconocimiento por lo que hago", agrega.
Desde aquel histórico oro olímpico, que fue un premio a la perseverancia; hasta ser detenido por entrenar en la autopista del Oeste (Buenos Aires), que fue un castigo al sacrificio, el ciclista de San Justo recibió ayer una de las noticias más enorgullecedoras de su carrera: llevará la bandera nacional tras imponerse en la votación a la mejor jugadora de hockey del mundo y bicampeona mundial, Luciana Aymar, por 12 a 9.
Además, en la elección que se llevó a cabo en la última reunión de jefes de equipo previa a las justas, estuvieron en la consideración de los representantes Sergio Villegas (pelota) y Javier Julio (esquí náutico), con dos y un voto, respectivamente.
El pedalista se clasificó a los Juegos Panamericanos en mayo pasado, cuando finalizó quinto en la modalidad omnium en el Panamericano de ciclismo de pista y ruta que se disputó en Medellín. Y allí, además del pasaporte, comenzó a ganar en consideración para ser honrado con la bandera que acompañará a los casi 500 deportistas argentinos en la ceremonia inaugural, el próximo viernes 14.
"Sabía que tenía chances de ser el abanderado pero, sinceramente, creía que podía ser Paula Pareto, porque yo había sido en los últimos Juegos Odesur y 'Lucha', en Río 2007. Es una linda noticia. Y pese a que lo viví en Medellín, sé que los Panamericanos tienen el plus de ser más importantes", admite.
–¿Cómo lo viviste en aquella oportunidad?–Cuando una ciudad vive un evento deportivo tan grande, entrar al estadio es algo muy fuerte: escuchar el nombre de tu país mientras toda la gente te expresa su apoyo es una sensación muy linda… inexplicable. En los Odesur tuve emoción y felicidad. Y hasta se me cayó una lágrima. Ahora no sé si será igual o diferente, pero sé que será muy intenso.
–¿Pesa más la bandera en ese momento?–No… Al contrario, se hace más liviana. El orgullo de estar ahí en ese momento hace que no pese nada.
–¿Y en lo deportivo te genera presión?–No, tampoco influye. No me da una presión extra. Mi objetivo siempre es estar luchando por una medalla y esforzarme al ciento por ciento. Y esto es un reconocimiento a toda esa entrega.
En su empresa por ganar una presea ("Porque siempre que competí en un Panamericano me subí al podio"), Pérez se estuvo entrenando en España y regresó hace tres días al país. Y pese a que el equipo argentino de ciclismo parte hoy hacia México, para comenzar a trabajar en la altura, él deberá demorar su viaje.
“Como el lunes es la despedida de la delegación, debo quedarme y viajar con el resto del equipo”, cuenta. “¿Si me perjudica o me molesta? Quizá sí si fuera por algo que no es importante. Pero a esto lo hago con mucha satisfacción”.

