"Cobró un mes más". Cavagliatto reveló cómo fue la salida de Jara
Después de semanas de rumores y tensión, Instituto logró cerrar la desvinculación del delantero con un acuerdo económico considerado positivo por la dirigencia.
La historia de Franco Jara en Instituto terminó como casi todos suponían desde hace semanas: con una rescisión anticipada, desgaste acumulado y la sensación de que la apuesta salió mal.
Pero en Alta Córdoba, al menos, encontraron un pequeño alivio en medio de un ciclo que dejó más ruido que fútbol: el acuerdo económico terminó siendo muchísimo menos doloroso de lo que muchos imaginaban.
Durante días circularon versiones de todo tipo. Que el delantero iba a exigir cobrar el contrato completo. Que la salida sería carísima para el club. Incluso, después de sus polémicos posteos y videos con los triunfos de Belgrano, buena parte de los hinchas directamente pedía que lo echaran ya mismo, cansados de una relación que nunca terminó de construirse.
Pero ahí apareció la negociación. Y también la muñeca dirigencial.
Porque si Instituto optaba por despedirlo de manera unilateral, el escenario era otro: debía abonarle el contrato entero. Un golpe fuerte para un club que viene haciendo esfuerzos económicos importantes para sostener competitividad.

Finalmente, según explicó el presidente Juan Manuel Cavagliatto, la Gloria consiguió un entendimiento mucho más favorable.
“Lo de Franco fue deportivo ante todo. Se portó bien, hablamos con el representante y arreglamos. Cobró un mes más del trabajado”, detalló el directivo, dejando en claro que el acuerdo terminó siendo bastante razonable para las arcas albirrojas.
Y agregó: “No tengo mucho más por decir. Queríamos que salga de la mejor manera y las lesiones jugaron una mala pasada”.
En otras palabras: Instituto logró desactivar un problema complejo pagando apenas un sueldo extra. Mucho menos de lo que se especulaba puertas afuera. Mucho menos de lo que temía más de uno. Y bastante lejos de una rescisión traumática.
Números en rojo
Claro que eso no cambia el balance futbolístico. Porque si algo queda claro mirando hacia atrás es que la llegada de Jara terminó siendo un error.
Arribó como uno de los nombres fuertes del mercado, con experiencia, recorrido y chapa para convertirse en referencia ofensiva. Pero entre lesiones, bajo rendimiento y un clima cada vez más incómodo, nunca pudo consolidarse ni conectar con el hincha.
La expectativa inicial se transformó rápido en decepción. Y después vino el desgaste. Los mensajes en redes sociales tras el clásico cordobés terminaron de tensar una cuerda que ya venía demasiado tirante puertas adentro.
Por eso, en Instituto hoy sienten que, aunque el paso del delantero dejó poco y nada en la cancha, al menos pudieron cerrar el capítulo sin complicar económicamente al club. Con el diario del lunes, nadie discute que la apuesta salió mal. Pero también entienden que la salida pudo haber sido muchísimo peor.
Ahora, con el caso cerrado oficialmente, la dirigencia deberá enfocarse en lo que viene: salir nuevamente al mercado en busca de refuerzos y sostener el objetivo deportivo de la temporada.
Mientras tanto, el plantel sigue trabajando pensando en el cruce de Copa Argentina ante Lanús, programado para el sábado 30 de mayo a las 18 en cancha de Newell's Old Boys, donde se espera una fuerte presencia de hinchas gloriosos.

