Más obras en el Gorreta. La cancha que soñó Racing de Nueva Italia ya está lista
La Academia inaugurará en los próximos días un campo de juego de césped sintético en su predio. Una obra millonaria que potenciará el trabajo de más de 400 deportistas y simboliza el crecimiento sostenido del club. Allí jugarán la Primera Local y las inferiores de AFA.
Hay triunfos que no se reflejan en una tabla de posiciones. Que no suman tres puntos. Que no hacen explotar una tribuna un domingo a la tarde. Pero que terminan siendo igual de importantes para la vida de un club.
Racing de Nueva Italia está a días de inaugurar una de las obras más importantes de los últimos años: una cancha de césped sintético de primer nivel en el predio René Gorreta.
Una inversión cercana a los 300 mil dólares que no sólo cambiará el día a día de cientos de chicos, sino que también marca otro paso en una transformación que viene llevando años.
Y que, como casi todo en Racing, se hizo a pulmón.

Del fondo del pozo a seguir construyendo
Hay clubes que nacieron acostumbrados a la abundancia. Racing no es uno de ellos.
La Academia conoce mejor que nadie el sabor de las derrotas institucionales. Supo coquetear con la quiebra, perder categorías, regresar a la Liga Cordobesa cuando parecía imposible imaginar semejante escenario para un club con tanta historia. Por eso cada ladrillo tiene memoria.
Cada mejora en el predio René Gorreta es también una forma de recordarse a sí mismo de dónde viene. Porque el crecimiento que hoy exhibe la institución no apareció de un día para otro. Fue producto de años de trabajo, de cuentas ajustadas, de dirigentes que pusieron tiempo, esfuerzo y hasta recursos propios para sostener un proyecto.
Con Manuel Pérez a la cabeza, Racing logró consolidarse en la Primera Nacional. Y mientras buscaba hacerlo también dentro de la cancha, fue construyendo una estructura que hoy empieza a mostrar resultados.

Una obra que cambiará la vida del predio
Más de 400 personas utilizan semanalmente el René Gorreta. Allí entrenan el plantel profesional, el fútbol femenino, las inferiores de AFA y los equipos de Liga Cordobesa. La necesidad de sumar espacios era evidente.
Por eso la nueva cancha sintética aparece como una solución largamente esperada.
No será solamente el escenario de los partidos de inferiores en AFA y Primera de Liga Cordobesa. También permitirá mantener la actividad en días de lluvia, darle una herramienta más al plantel profesional y garantizar mejores condiciones de trabajo para todas las categorías.

"Estamos en los últimos días de obra. Estamos en la colocación de arena, falta el caucho y ya estamos en la antesala de la inauguración", explicó Nicolás Juric.
Las lluvias demoraron algunos plazos, pero el objetivo sigue intacto: inaugurarla en los próximos días y ponerla rápidamente al servicio de los chicos.
Los que trabajan sin buscar una foto
Quizá el mayor mérito de esta historia no esté en el césped sintético. Está en la gente.
En esos dirigentes que rara vez aparecen en una tapa. En los colaboradores que llegan al predio después de cumplir con sus trabajos. En quienes pasan horas resolviendo problemas que nadie ve. Juric es apenas uno de tantos ejemplos. Como lo son también el propio Manuel Pérez, Tomás Pochettino, Marcelo Lemos, Gustavo Pedrocca y el vicepresidente Gonzalo Pérez, por citar a algunos.
Como sucede en muchos clubes del ascenso argentino, gran parte del crecimiento de Racing se sostiene gracias a personas que trabajan por amor a los colores. Sin salarios estrafalarios. Sin cámaras esperando declaraciones. Sin buscar reconocimiento.
Mientras el primer equipo atraviesa una temporada irregular y no consigue estar donde imaginaba cuando se armó el plantel, la dirigencia decidió no detenerse.
Porque entendieron que las urgencias deportivas no pueden frenar los proyectos que deben durar décadas.
La venta de Vignolo y la apuesta al semillero
La transferencia de Julián Vignolo al fútbol francés fue mucho más que una buena noticia económica.
Permitió ordenar cuentas, acelerar obras y ratificar una idea que Racing viene defendiendo desde hace tiempo: el futuro está en las inferiores.
Parte de los recursos generados por esa venta hicieron posible financiar la nueva cancha sintética y sostener otras mejoras que ya están prácticamente terminadas.
Los nuevos vestuarios para locales, visitantes y árbitros también están a punto de ser inaugurados. Las oficinas lucen renovadas. Las mejoras en el bar donde desayuna el plantel y donde también comen muchos chicos de inferiores son otro motivo de orgullo.
Nada parece casual. Todo forma parte de una misma planificación.

Mirar más allá del resultado del domingo
Meses atrás, Racing anunció la adquisición de cuatro hectáreas contiguas al predio. Allí se construyeron cuatro nuevas canchas con medidas profesionales. Es una decisión que habla de futuro.
Porque mientras la pelota no termina de darle las respuestas que esperaba en la Primera Nacional, el club sigue invirtiendo en aquello que no depende de una racha de resultados.
Los triunfos deportivos van y vienen. Las campañas cambian. Los entrenadores pasan. Los planteles se modifican. Las obras quedan.

Por eso, cuando en una o dos semanas se corte la cinta de la nueva cancha sintética, Racing celebrará mucho más que una inauguración.
Celebrará la confirmación de que sigue creciendo. Que aquel club que alguna vez tocó fondo hoy vuelve a mirar hacia adelante.
Y que, aun cuando los resultados no acompañan como se esperaba, nadie en Nueva Italia parece dispuesto a bajar los brazos. Porque si la historia de Racing enseñó algo, es que las cosas importantes nunca llegaron fáciles. Pero llegaron. Y esta nueva obra es otra prueba de ello.

