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La selección en La Bombonera: la cancha antes que el juego

20 de septiembre de 2017 a las 08:41 a. m.
La selección en La Bombonera: la cancha antes que el juego

Los empates frente a Uruguay y Venezuela terminaron de correr el velo. La verdad salió más temprano que nunca. La presencia de Jorge Sampaoli solamente representa la situación en la que un entrenador argentino vino a darle una mano a la selección en un momento crítico, mientras otros prefirieron descansar en la comodidad de sus clubes y de sus fortunas con el argumento de que no están dadas las condiciones para dirigir. Como si la selección y nuestro fútbol no les hubiera dado nada.

Pero lo cierto es que no había ningún proyecto. Sólo existió la urgencia de clasificarse al Mundial de Rusia 2018. Como sea y como no pudieron Edgardo Bauza, Gerardo Martino y demás. Las respuestas no llegaron desde el juego, ni desde las ganas, ni desde la suerte. La imagen de un Lionel Messi que tienen que ser la suma de su talento más el de Diego Maradona y de Mario Kempes para superar las empalizadas rivales es una situación que se sigue repitiendo.

Como también la de una acumulación de delanteros que, en la pretensión de ser socios de “Leo”, terminan siendo un estorbo. Ni hablar de las cuestiones individuales, en las que atacantes como Mauro Icardi y Paulo Dybala no pudieron resolver situaciones propicias, que en el arco de la Juventus van a dentro.

Lejos de creer que la solución está en el juego, fueron los dirigentes de la AFA los que decidieron entrar al campo de juego y formaron una coconducción con Sampaoli. La primera decisión fue cambiar la localía y dejar el Monumental: el trascendental encuentro con Perú se jugará en la Bombonera. La idea de que la gente pueda ganar el partido como si fuera un jugador más es algo que sólo se podrá probar ese día, sobre todo después de que pase la primera media hora y la pelota siga sin entrar. Es más, esta decisión, que también avivó una polémica entre el presidente de Boca, Daniel Angelici –impulsor de la iniciativa–, y su par de River, Rodolfo D’ Onofrio, podría ser acompañada con la citación de otros jugadores de Boca como Fernando Gago, Cristian Pavón o Pablo Pérez, para que acompañen al casi seguro Darío Benedetto.

Cuando la cancha tiene prioridad sobre el rendimiento de un equipo y los dirigentes se toman atribuciones propias de un entrenador, aparece en escena la duda sobre la capacidad de los protagonistas y abre una polémica en la gente. No es grave que la gente discuta, sino que el DT y los jugadores sean menoscabados. Si ya cambiaron el escenario y podrían llegar más jugadores de Boca, ¿por qué no convocan directamente a Guillermo Barros Schelotto, el entrenador xeneize? Es tal la confusión que existe que hasta el propio Sampaoli podría creerse con derecho a fijar el precio de las entradas para el partido en la Bombonera.

Como sea, Argentina está a dos resultados de clasificarse al Mundial o de quedarse afuera. Si la selección va a Rusia, seguirá viviendo el día a día. Con la conducción de Sampaoli y los dirigentes, si se queda afuera, habrá tiempo para discutir proyectos. Mientras tanto, la selección vive la urgencia. Cuando el árbol tapa el bosque.