La crónica de La Voz. Belgrano perdió el invicto con Huracán en una actuación que sorprendió
El Pirata tuvo un mal partido con muchos errores individuales y colectivos que le costaron muchísimo. El equipo sufrió su primera caída en el torneo y no pudo escalar a la cima.
El invicto de Belgrano quedó ayer en Parque Patricios, donde perdió 3-1 con Huracán. Fue después de una actuación en falso que se extendió desde el primer tiempo hasta el cuarto final del partido. Los errores individuales y colectivos fueron marcados y le costaron demasiado al Pirata.
El arranque
La primera parte tuvo un quiebra demasiado rápido para la manera en que se estaba dando el juego, porque mientras el Celeste intentó jugar y mover la pelota de un lado para el otro, el Globo apostó a una pelota profunda.
Desprotegido detrás de los volantes y con un espacios descubiertos que obligaron a los defensores a jugar mano a mano, el equipo se vio en desventaja cuando Peralta dejó parado a Spörle y a Sánchez para rematar fuerte de rastrón para el 1 a 0.
Empezó a marearse la “B”, la pelota no fue controlada y nuevamente los errores afloraron sobre el juego de mejor calidad que suele lucir el equipo de Alberdi. Y si en este universo futbolístico falla Vázquez, todo se hace cuesta arriba. “El Mudo” la jugó mal al medio, el balón quedó para Cortés y el 2 a 0 quedó sellado.
Peleando en el medio, lejos de generar juego ofensivo y sin peso en el área rival, el cordobés se equivocó en el tramo final del campo y en el retroceso, lo que derivó que el Quemero tuviera al menos un par de ocasiones claras de contra.
“Uvita” corrió sin sentido, Benítez y Rigoni no ganaron por sus bandas, “el Mudo” con “el Chino” no fueron gravitantes en ataque y los de atrás sufrieron demasiado en la etapa inicial del juego.
Golpe letal
El equipo intentó reacomodarse con un par de cambios, pero no mejoró su juego. Salió el inexpresivo “Uvita” Fernández para que Passerini luche en ataque y Benítez le dejó su lugar a Mavilla para tratar de ganar en potencia. Pero los intentos siguieron tibios y el equipo no se paró bien atrás con errores individuales y colectivos muy marcados.
Con demasiado espacio para que el rival corra, llegó el tercero cuando Peralta lo desparramó a Maldonado y el partido quedó sentenciado.
Belgrano estuvo perdido en el campo durante largos pasajes y de contra el local siguió despilfarrando sus ocasiones. De repente, Vázquez la colgó de un ángulo para descontar y encender una “llamita” de ilusión.
Huracán jugó mejor, manejó con criterio las marcas y nunca le dio espacio para que juegue Vázquez o Zelarayán. Passerini falló un penal sobre el final y con él se fue la ilusión del empate.
Con la derrota, el sueño de ser líder de la zona se apagó. Ahora deberá esperar más de una semana para buscar revancha. El tiempo debe servir para analizar lo mal que se jugó.


