Mudanza. Belgrano jugará la Copa Libertadores 2027 en el Kempes: los motivos de una decisión difícil pero necesaria
Tras coronarse campeón del Apertura, el club de Alberdi mudará su localía al MAK para el máximo certamen continental. El presidente Luis Fabián Artime ratificó que las exigencias de la Conmebol y la necesidad de priorizar a su masa societaria obligan a postergar el sueño de jugar en el Gigante de Alberdi.
Tras la euforia por la consagración de Belgrano en el Torneo Apertura y el gran comienzo con la victoria inicial del Clausura ante Rosario Central, el presidente Luis Fabián Artime despejó las dudas sobre el escenario internacional celeste. Aunque el corazón pedía Alberdi, la razón técnica y el respeto al socio pesaron más: el equipo jugará de local en el Estadio Mario Alberto Kempes en 2027.
Además, las obras quedaron postergadas hasta mediados del año que viene, según anticipó La Voz.
La mayor preocupación de la dirigencia no es solo edilicia, sino humana. Según explicó Artime, el reglamento de la Copa Libertadores obliga a recibir público visitante, lo que en el Gigante de Alberdi generaría un caos logístico. "El más grande drama que tenemos nosotros es que jugaríamos con público visitante y es sacarle la posibilidad a nuestra gente que vaya, porque va a haber que hacer pulmones", sentenció el presidente a Radio Mitre, tal como lo había hecho en La Red Córdoba 98.9.
El mandatario detalló que, ante la llegada de equipos masivos de Uruguay o Paraguay, la situación sería insostenible: "Te llega a tocar un Peñarol o un Nacional... te van a venir más de 4.000 o 5.000 personas... tenemos que anular totalmente la preferencial para dársela al equipo visitante y dejamos 15.000 personas nuestras afuera".
Para Artime, sería inaceptable que entre 10.000 y 12.000 socios que hoy tienen su abono no puedan ingresar por las exigencias de Conmebol.
Las torres y la "luminosidad necesaria"
Otro obstáculo insalvable a corto plazo es la infraestructura lumínica del Julio César Villagra. "El problema son fundamentalmente las torres, que hay que correrlas afuera de la cancha. Somos uno de los pocos clubes que han quedado con torres adentro y eso nos imposibilita tener la luminosidad necesaria", explicó el dirigente.
Si bien reconoció que "técnicamente tiene solución", los tiempos y los costos operativos inclinan la balanza hacia el Kempes para esta primera participación.
"Las obras pueden esperar": Prioridad deportiva
A pesar del sueño de agrandar el Gigante hasta las 48.500 localidades, la Comisión Directiva ha decidido poner un freno de mano a las grandes inversiones en cemento. La consigna interna es clara: "Las obras pueden esperar".
Artime y su equipo han decidido priorizar la competitividad del plantel profesional: "La prioridad es apuntalar lo deportivo para hacer un buen papel en la Libertadores". Con las arcas necesitando fortalecerse, no habrá nuevas tribunas ni cambios en las luminarias al menos hasta mediados de 2027. Por ahora, la prioridad es que la "familia pirata" pueda estar presente en el Kempes para ver al campeón de América.


