El clásico de este fin de semana entre Talleres y Belgrano tendrá el valor agregado de ser el primero en la máxima división de los torneo de AFA en el que ambos se cruzan por un pase a una instancia superior. Es un encuentro que hará historia por sí mismo y por eso no hay detalles sueltos.
El Pirata jugará con un escenario “hostil” porque solamente habrá público del equipo albiazul en el estadio Mario Kempes, pero esto puede ser un punto de apoyo para que la experiencia de muchos de sus jugadores aflore y juegue en favor del equipo de Zielinski.
El Pirata tiene jugadores capaces de hacer la diferencia por su juego y su técnica individual. Si la pelota es controlada en la mitad del campo por los jugadores del Celeste, la balanza tiene grandes chances de inclinarse a su favor. Con "el Chino" Lucas Zalarayán como estandarte, la propiedad de la redonda tiene un destino de peligro permanente, además de la propia impronta del volante.
Pero no todo pasará por lo que se haga en la construcción del juego ofensivo, donde, además de Zelarayán, es clave lo que le aporten al despliegue general los que ocupen las bandas: Emiliano Rigoni y Ramiro Hernandes o González Metilli, porque de ellos dependerá la descongestión de la zona de gestación del partido.

La línea defensiva del Celeste es también un punto de apoyo importante para el inicio de las jugadas, porque esa formación de cuatro está compuesta por jugadores de gran experiencia y con buen manejo de la pelota. Aquí se destaca la presencia de Lisandro López, quien se ha ganado el corazón de los hinchas, pero que en especial entiende a la perfección lo que es una instancia definitoria.
El Celeste es un equipo que tuvo largos pasajes de buen juego en el inicio del torneo y, después de un bajón muy pronunciado, llegó el partido con Sarmiento y pareció que se había recuperado la memoria para ganar en confianza.
Si la buena energía se apodera de los jugadores del Pirata, es un arma más para utilizar por el equipo de Zielinski, porque está demostrado que cuando se juega con tranquilidad se puede construir sin ser absorbido por la presión externa. Esto lo muestran los triunfos en el estadio de Rosario Central y de Independiente Rivadavia en Mendoza, dos de los equipos mejor considerados en el presente campeonato.
La eficacia ofensiva no ha tenido en los atacantes a sus mejores exponentes, pero los 17 goles marcados en los 16 partidos están muy bien repartidos en la plantilla y encuentran a nueve jugadores distintos que han convertido, con "el Chino" Zelarayán como el goleador del equipo con cuatro tantos. De esta manera, la llegada de los volantes por las bandas es sinónimo de una jugada de riesgo sobre la valla rival.

Belgrano llega al clásico después de golear a Sarmiento y con la memoria recuperada, porque el equipo mostró que es capaz de jugar bien y con personalidad, por ello va al Kempes con la intención de superar el clásico y alimentar el sueño a fuerza de un “golpe fuerte sobre la mesa”.

