Las claves. Belgrano tuvo calidad, reacción y libertad para vencer a Rosario Central en el inicio del Torneo Clausura

El Pirata, campeón del Apertura, derrotó 2-1 al equipo de Ángel Di María tras un partido en el que combinó momentos de gran juego, capacidad de recuperación y una tranquilidad que le permitió imponer condiciones.

23 de julio de 2026 a las 10:39 p. m.
Belgrano tuvo calidad, reacción y libertad para vencer a Rosario Central en el inicio del Torneo Clausura
Franco "Mudo" Vázquez en el Belgrano vs. Rosario Central, por el Torneo Clausura 2026.

Belgrano consiguió una valiosa victoria por 2-1 ante Rosario Central en un encuentro que dejó varios argumentos para explicar el triunfo celeste. El equipo cordobés construyó una sólida actuación colectiva, mostró momentos de alto nivel futbolístico y supo reaccionar cuando el partido parecía complicarse en la segunda mitad.

Calidad

Lo del primer tiempo del Pirata dará que hablar. A partir de la conducción del Mudo Vázquez y el Chino Zelarayán, Belgrano desarrolló un fútbol de altísimo vuelo que marcó diferencias desde el inicio. A esa jerarquía individual se le sumó un funcionamiento colectivo que tuvo respuestas para cada situación del juego.

El equipo siempre supo qué hacer con la pelota y cómo lastimar a su rival. Durante gran parte de esa etapa, logró superar ampliamente a un adversario de la categoría de Rosario Central, imponiendo ritmo, circulación y protagonismo.

Bajón y repunte

El inicio del complemento mostró otra cara del encuentro. Belgrano comenzó a pagar caro no haber transformado en goles todo lo que había generado durante el primer tiempo y fue perdiendo frescura, energía e ideas para sostener el dominio.

La igualdad de la visita significó un golpe, pero también una reacción. El equipo volvió a adelantarse en el campo, recuperó la conducción de Vázquez y retomó el protagonismo. Con ese envión, se llevó por delante al conjunto rosarino hasta encontrar el camino para quedarse con la victoria.

Sin presión

Otro de los factores que explican el triunfo estuvo en el aspecto mental. Belgrano afrontó el partido sin la carga que tienen otros equipos en este tramo del torneo, ya que los objetivos principales y los premios deportivos ya habían sido alcanzados.

Esa situación le permitió jugar con mayor soltura, tanto en lo colectivo como en lo individual. Con menos obligaciones y más confianza, el Pirata encontró espacios para desplegar su mejor versión y superar a Central durante largos pasajes de la noche.