NBA. Los Knicks son campeones de la NBA tras 53 años de espera
Liderados por los 45 puntos de Jalen Brunson, los Knicks vencieron a San Antonio Spurs y ganaron las Finales por 4-1 para volver a festejar un campeonato después de más de cinco décadas.
Nueva York volvió a tocar el cielo después de una espera que pareció interminable. Los Knicks derrotaron 94-90 a los Spurs de San Antonio en el quinto partido de las Finales y se consagraron campeones de la NBA por primera vez en 53 años.
La gran figura de la noche fue Jalen Brunson, autor de 45 puntos y responsable de liderar otra remontada memorable de un equipo que hizo de esa capacidad una marca registrada durante toda la temporada. El base anotó 13 puntos consecutivos en el último cuarto y terminó firmando la mejor actuación de un jugador de los Knicks en una final, superando una marca histórica que pertenecía a Willis Reed desde 1970.
"It's over!
— New York Basketball (@NBA_NewYork) June 14, 2026
It's over
Knick fans
This is not a dream
Your long long wait has ended
Go ahead and cry
After 53 years
The Knicks are finally
NBA champions once again"
–– Mike Breen pic.twitter.com/eZ3KVuZYHW
La serie terminó 4-1 para los neoyorquinos, aunque el resultado final no refleja lo trabajada que fue la conquista. En cada una de sus cuatro victorias, los Knicks tuvieron que remontar desventajas de dos dígitos. Y el partido decisivo no fue la excepción.
San Antonio arrancó mejor y llegó a sacar una ventaja de 16 puntos en el segundo cuarto. Durante varios pasajes del encuentro, los Spurs parecían tener el control. Incluso el francés Victor Wembanyama dominaba cerca del aro y cerró la noche con 19 puntos, 14 rebotes y cinco tapas. A su lado, Dylan Harper aportó 25 unidades.
Pero los Knicks nunca se desesperaron. Acostumbrados a remar desde atrás, volvieron a encontrar respuestas en los momentos más complicados. Poco a poco descontaron la diferencia hasta llegar a un cierre parejo, donde apareció toda la jerarquía de Brunson.
El base, que llegó a la franquicia hace cuatro temporadas y cambió el rumbo del equipo, fue el símbolo de una campaña histórica. También tuvieron un papel importante Mikal Bridges y Josh Hart, compañeros de aquella generación campeona de Villanova en el básquet universitario estadounidense, que aportaron 14 y 13 puntos respectivamente.
La consagración tuvo además un marco especial. Aunque el encuentro se jugó en Texas, miles de fanáticos de Nueva York viajaron para acompañar a un equipo que quedó en la historia grande de la franquicia.
Para los Knicks fue mucho más que un campeonato. Fue el final de una espera de más de medio siglo, la recompensa a años de frustraciones y la confirmación de un equipo que jamás dejó de creer. Cuando parecía que el partido se escapaba, volvió a hacer lo que mejor sabe: remontar. Y esa última remontada terminó valiendo un título.
