El DT de Boca. Casalánguida y la victoria ante Instituto: “Ganar en una cancha dura, contra un equipo durísimo, es un gran mérito”
El entrenador Xeneize destacó la defensa, "tuvimos el control del partido", dijo tras el triunfo en Champions. "Ofensivamente el equipo fluyó", sumó, además de remarcar la tarea del pivote Cáffaro.
Nicolás Casalánguida, entrenador de Boca, resaltó la defensa de su equipo para vencer a Instituto por 90 a 74 en el inicio de los cuartos de final de la Basketball Champions Americas (BCLA) en el estadio Ángel Sandrín. Además, Casalánguida, marcó a La Voz las diferencias con la final de la Supercopa, que la Gloria ganó 86-81, la semana pasada.
“Nosotros sentimos que en el partido de la final (Supercopa) no habíamos defendido de la manera que podíamos defender. Mentalmente no habíamos tenido el nivel de agresividad o intensidad. Nos excusamos en algunos momentos con los árbitros y eso es algo que yo no quiero que el equipo haga, no me gusta… No podemos aspirar a ganar nada pensando que los jueces nos van a dar algo”, destacó el técnico.
“Esa es una de las cosas que modificamos, nos impusimos a las dificultades, al juego físico, al juego de contacto. Además, defensivamente tuvimos el control del partido porque nosotros sabíamos que si Instituto no anotaba más de 80, podíamos tener chance de ganar. Corregimos en varios en varias facetas”, sumó.
“Me parece que ofensivamente el equipo fluyó, fluyó la rotación también. Tuvimos una rotación un poco más profunda, y en ataque jugamos más fluidos, pero se lo adjudico a la parte defensiva como prioridad y tener ese impacto en el juego, en un partido tan importante como este en la Champions para robar el primer juego y irnos a la Boca con ventaja era vital”, resaltó Casalánguida.
“Que lo hayamos hecho en la cancha de Instituto, una cancha dura, contra un equipo durísimo, es un gran mérito de nuestro equipo”, agregó.
-¿Contar con Francisco Cáffaro más entero, con más ritmo, también influyó?
-Sin duda. Francisco venía de una lesión de un mes casi parado y nosotros casi que no lo pudimos usar y él no estaba del todo bien. Acá tuvo unos días para entrenar, pudimos entrenar unas prácticas más con él y nos ayudó mucho. Creo que también fue otro factor importante.
-¿Cómo vas imponiendo tus ideas en el juego de Boca tras llegar poco tiempo atrás?
-Vengo de nueve temporadas afuera, con muchas trabajando en temporadas cortas de seis meses, de ocho meses. Entonces estoy un poco acostumbrado a intentar buscar que el equipo juegue a través de mi línea o a través de mi filosofía en poco tiempo. Aparte tengo un equipo muy inteligente tácticamente, muchos jugadores que ya dirigí, inclusive un extranjero que ya tuve, un extranjero que ya enfrenté muchas veces y varios nacionales con los que tuve en otro momento. Todo se hace un poco más rápido en cuanto a la adaptación, primero mía al equipo, porque yo soy el que se incorporo y soy muy agradecido a los jugadores que escuchan las ideas y que intentan ejecutarlas, y después los jugadores también son rápidos mentalmente como para incorporar nuevos conceptos y ejecutarlos.
-Destacaste mucho la fluidez del ataque, con un goleo muy repartido, sobre todo desde la línea de triple. ¿Fue clave la diferencia de altura?
-No lo considero vital al tema altura. Sí hoy tiramos mejores tiros, creo que jugamos con otra impronta en nuestro ataque, fuimos más picantes, más agresivos, tomamos más rebotes, pisamos más la pintura, sacamos pases más claros y profundizamos en la pintura en algunos momentos contra las ventajas y eso nos permitió tiros buenos. Pero no creo que la altura, respondiendo tu pregunta, haya sido vital.
