El Pulso Mundial. En Atlanta, y ante una nueva final, Argentina debe cambiar su clima
La selección que dirige Scaloni necesita mejorar si quieren continuar en carrera. El martes, en esta capoital de Georgia, intentará eliminar a Egipto.
El paisaje cambia de manera rotunda. También el escenario. Las exigencias, en cambio, siguen siendo las mismas.
Argentina deja atrás Miami y ya se instala en Atlanta, donde el martes disputará la segunda de las cinco finales que afronta en el camino hacia la gran definición del Mundial, el 19 de julio, en Nueva Jersey.
Pasar de Miami a Atlanta es dejar atrás un clima insoportable para llegar a otro más amigable. La marea albiceleste se encontrará con una temperatura similar en un verano estadounidense de 30 grados para arriba, pero con mucho menos humedad y más estable.
La sensación térmica y el agobio son muy distintos. Miami, con su elevada humedad y las tormentas constantes, resultó mucho más exigente. De hecho, una de esas tormentas impidió que la Selección pudiera entrenarse en el campo de juego el sábado. Atlanta ofrece un clima similar en cuanto a grados, aunque con mucha menos humedad, lo que lo hace bastante más llevadero.
También sorprende la fisonomía de la ciudad. Impacta por sus edificios, la gran cantidad de árboles y sus amplias calles asfaltadas con un alquitrán bien oscuro que le dan una imagen prolija, limpia y muy ordenada.
Durante este domingo comenzaron a llegar hinchas argentinos. La primera impresión de Atlanta, en el estado de Georgia, es la de una ciudad moderna y muy cuidada. Con sus más de 550 mil habituantes (que ascienden a poco más de seis millones en toda su área metropolitana), aquí también se encuentra el aeropuerto Hartsfield-Jackson, el más transitado del mundo y el corazón de la Coca Cola.
Su imperdible museo recorre la historia de la famosa bebida desde su creación, en 1886, y refleja, entre otras cosas, el fuerte vínculo de poder que la marca mantiene desde hace décadas con el deporte, en especial tanto en los juegos olímpicos como en los mundiales de fútbol. Sin dudas, Atlanta no es el lugar indicado para proponerse empezar a bajar las cantidades de consumo de Coca.
El museo está instalado en el centro de la ciudad, frente al Fan Fest, que seguro el martes estará colmado de camisetas albicelestes.
Argentina comenzará a vivir la previa del duelo ante Egipto. La selección buscará trasladar al campo de juego el mismo cambio que experimentó al mudarse de Miami a Atlanta: un contexto un poco más benévolo para afrontar un partido decisivo.
El encuentro se disputará a las 13 (hora argentina), en un estadio imponente para 71 mil personas que tiene una particularidad: es el único de toda la Copa del Mundo que luce el logo de su nombre y al que la FIFA no pudo cambiar eso. Desde el aire, el techo deja ver gigante la estrella de Mercedes.
En ese escenario espectacular, como todos los de este Mundial, con techo retráctil, tendrá el equipo de Scaloni el desafío de seguir hacia la final.

