Análisis. Atenas subestimó a la Liga Nacional y lo pagó carísimo, con un descenso muy doloroso

La dirigencia armó mal el equipo, demoró en realizar las modificaciones para reforzarlo y la pagó perdiendo una vez más la categoría en la Liga Nacional. Lo condenaron las siete derrotas de local en el arranque de la campaña.

13 de mayo de 2026 a las 12:44 a. m.
Atenas subestimó a la Liga Nacional y lo pagó carísimo, con un descenso muy doloroso
Atenas perdió en Junín y se fue al descenso por segunda vez. Crónica de una temporada fallida. (Prensa Agentino)

Atenas, la dirigencia de Atenas, subestimó a la Liga Nacional y lo pagó carísimo, con el descenso. El segundo descenso en tres años para el club de barrio General Bustos. Incluso menospreció a la máxima categoría, cada vez más exigente, tras el ascenso desde la Liga Argentina en 2024. Aquella vez, con la renovación del contrato por dos años a Nicolás Zurschmitten y Lucas Arn, condicionó el armado del plantel.

Pero el factor decisivo para encontrar explicaciones en el nuevo descenso fue el armado del equipo para esta temporada en la Liga Nacional. Tras una campaña en la elite, en la que hasta volvió a disputar los playoffs, que no lo lograba desde 2017/2018, debió realizar cambios en el plantel y no lo hizo. "Se enamoró" del equipo que consiguió el ascenso y del que permaneció una campaña más, y fue un error.

Atenas perdió para esta temporada a Leonardo Lema, el mejor jugador de la Liga anterior, y se quedó con varios de los jugadores que venía de la Liga Argentina cuando necesitaba reforzarse. Principalmente desde la salida de Lema. Estaban convencidos los dirigentes, con el presidente Germán Baralle al frente, que el equipo estaba bien.

En Atenas, lentos de reacción

La temporada le mostró rápido a la conducción del Verde que el equipo no era competitivo. Se fueron sumando una a una las derrotas de manera consecutiva, y de local. Demasiada ventaja. La primera víctima fue el entrenador Gustavo Peirone, quien pese a avisar en la pretemporada que el equipo necesitaba un ajuste, fue despedido tras cuatro caídas en fila.

Asumió Mario Milanesio como entrenador interino, pero con la dirigencia dividida. El vice Felipe Lábaque pretendía la continuidad del "Loco", mientras que Baralle insistió en su búsqueda de nuevo técnico. Con Milanesio, el Verde, diezmado por las lesiones, perdió dos partidos más de local, ante Ferro (casi le saca el invicto) y Obras.

Tras mucho buscar, con varias negativas, entre ellas de Sebastián González (hoy en Instituto) y de Nicolás Casalánguida (ahora en Boca), Baralle sorprendió con José Luis Pisani. El debut del bahiense fue con derrota también de local (la séptima seguida) frente a Independiente de Oliva por 78-48.

Era un Atenas que pedía a gritos ser reforzado, pero la dirigencia siguió demorando la llegada de jugadores para potenciar al equipo. Desde la salida de Peirone, en noviembre, la llegada de Pisani en diciembre, el tiempo pasó y el Griego siguió sufriendo caídas.

Recién para enero llegaron los esperados refuerzos de jerarquía para Atenas. Luciano González volvió a barrio General Bustos tras terminar de jugar en México y descansar. Tarde. Además, el estadounidense Danjel Purifoy llegó para ocupar la ficha dejada libre por Loving en ¡octubre!. Demasiado tiempo esperó la dirigencia para reforzar el equipo.

El equipo "nuevo" de Atenas tardó en ganar y no pudo salir del fondo en toda la temporada. Las siete caídas seguidas en casa nunca las pudo recuperar ganando de visitante. Después de tres victoria en octubre, recién se impuso en la ruta en la última salida, en Formosa ante La Unión, y en Misiones contra Oberá. Demasiado tarde y quedó condenado a jugar por la permanencia.

Subestimó la Liga Nacional Atenas. Y lo pago carísimo, con un nuevo descenso que golpea fuerte a su rica historia.