Números. Argentina terminó los 120 minutos de la final del Mundial ante España sin tiros al arco

El seleccionado argentino se vio totalmente superado por España y recién en el final, y cayendo 1 a 0, pudo pisar el área real.

19 de julio de 2026 a las 08:35 p. m.
Argentina terminó los 120 minutos de la final del Mundial ante España sin tiros al arco
Argentina vs. España.

La selección argentina luchó hasta el final, pero no pudo defender el título mundial. España se impuso por 1-0 en la final del Mundial 2026 y, más allá del ajustado resultado, las estadísticas dejaron en evidencia el amplio dominio del conjunto dirigido por Luis de la Fuente durante gran parte del encuentro.

El equipo europeo controló el desarrollo del partido desde el inicio y obligó a Emiliano "Dibu" Martínez a convertirse en la gran figura de la Albiceleste para mantener con vida las ilusiones hasta el tiempo suplementario.

España dominó la posesión y el juego

Fiel a su estilo, España volvió a imponer su identidad a partir del manejo de la pelota.

La Roja terminó el encuentro con el 65% de la posesión, monopolizando el balón frente a una Argentina que nunca logró sentirse cómoda para desarrollar su juego.

Ese dominio también quedó reflejado en la circulación. El conjunto español completó 852 pases, casi el doble que los 464 registrados por el equipo de Lionel Scaloni.

La diferencia permitió a España controlar los tiempos del partido y jugar durante largos pasajes en campo argentino.

Dibu Martínez sostuvo a la Argentina

La superioridad española no se limitó a la posesión.

El campeón europeo generó 20 remates al arco, obligando a una actuación sobresaliente de Emiliano Martínez.

El arquero argentino realizó 11 atajadas, una cifra que representa un récord para un guardameta en una final de la Copa del Mundo, evitando que el resultado se resolviera mucho antes.

Solo un gol de Ferran Torres, ya en el tiempo suplementario, logró quebrar la resistencia del Dibu.

Una Argentina con muy poco peso ofensivo

Del otro lado, la producción ofensiva de la Albiceleste fue muy reducida.

El equipo de Scaloni apenas consiguió dos remates al arco durante los 120 minutos y no logró exigir al arquero Unai Simón, que prácticamente no tuvo intervenciones determinantes.

Las escasas aproximaciones argentinas llegaron más por empuje y entrega que por la elaboración colectiva, en un encuentro en el que España logró neutralizar a Lionel Messi y al resto de los atacantes.

Una final definida por el juego

Si bien el marcador final mostró una diferencia mínima, los datos reflejan que España fue ampliamente superior en el desarrollo del partido.

El control de la posesión, la cantidad de pases completados y el volumen de situaciones de peligro marcaron una clara diferencia entre ambos equipos.

Argentina resistió gracias a la actuación de Emiliano Martínez y mantuvo la esperanza hasta el tiempo suplementario, pero terminó cediendo ante un rival que fue más sólido durante toda la final y que encontró el premio con el gol que le dio el segundo Mundial de su historia.