Semifinales. Por qué Argentina-Inglaterra es una revancha para el cuerpo técnico de Scaloni
La selección argentina jugará este miércoles una semifinal histórica del Mundial 2026 y, para Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala, el partido tendrá un significado especial por la cuenta pendiente que arrastran desde Corea-Japón 2002.
Argentina enfrentará a Inglaterra este miércoles desde las 16, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, por una de las semifinales del Mundial 2026. Más allá de la histórica rivalidad entre ambos seleccionados, alimentada por el recordado cruce de México 1986 tras la Guerra de Malvinas, el encuentro tendrá un condimento especial para el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni.
Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala vivieron desde adentro la última derrota de la Albiceleste ante los ingleses en una Copa del Mundo. Por eso, el duelo en Estados Unidos también representa una oportunidad de revancha personal.
El antecedente de Corea-Japón 2002
El último enfrentamiento mundialista entre Argentina e Inglaterra se disputó el 7 de junio de 2002, en el Domo de Sapporo, por la segunda fecha del Grupo F del Mundial de Corea-Japón.
Aquel día, el seleccionado dirigido por Marcelo Bielsa cayó por 1-0. El único gol lo marcó David Beckham, de penal, sobre el cierre del primer tiempo, en un partido que terminó siendo determinante para la eliminación argentina en la fase de grupos.
Walter Samuel fue titular en la defensa y disputó los 90 minutos, mientras que Pablo Aimar ingresó en el entretiempo en reemplazo de Juan Sebastián Verón para intentar cambiar el desarrollo del encuentro.
La lesión de Ayala y un penal decisivo
Roberto Ayala, uno de los referentes de aquella selección, no pudo jugar frente a Inglaterra. El defensor había sufrido una lesión durante la entrada en calor del debut frente a Nigeria, que lo dejó al margen de ese compromiso y tampoco le permitió estar disponible para enfrentar a los ingleses.
Su lugar fue ocupado por Mauricio Pochettino, quien cometió el penal sobre Michael Owen que luego Beckham transformó en el único gol del partido.
Aquella derrota dejó a Argentina en una situación comprometida. Después del triunfo inicial frente a Nigeria con gol de Gabriel Batistuta, la caída ante Inglaterra obligó al equipo a buscar la clasificación en la última fecha.
Una cuenta pendiente para la Albiceleste
Sin embargo, el empate 1-1 frente a Suecia en el cierre de la fase de grupos selló una de las eliminaciones más inesperadas de la historia de la Selección en los Mundiales.
Veinticuatro años después, Scaloni y sus colaboradores volverán a cruzarse con Inglaterra en un escenario completamente distinto. Ahora, desde el banco de suplentes y con la posibilidad de conducir a la Argentina a una nueva final del mundo, buscarán saldar una deuda deportiva que quedó abierta desde aquella amarga tarde en Sapporo.

