Fórmula 1. Antonelli sorprendió a todos y Colapinto quedó a contramano en Mónaco
El italiano marcó el ritmo en una clasificación muy apretada, mientras el piloto argentino no logró meterse entre los diez y enfrentará una carrera cuesta arriba en un circuito que no perdona errores.
Tras una intensa jornada y luego de compartir con un marco imponente de público la sesión de clasificación, hoy sí, finalmente, pudimos observar que las diferencias entre los más rápidos se limaron a tal punto que el francés Pierre Gasly, quien iniciará la carrera noveno, es el primero de los protagonistas que está a más de un segundo del sorprendente Kimi Antonelli.
Para muchos, las cosas fueron mejorando, pero no así para Franco Colapinto. Si bien superó el primer corte, en el segundo sus expectativas se vieron limitadas porque las condiciones no estaban dadas para entrar entre los diez mejores.
No está siendo un fin de semana fácil ni accesible para nuestro piloto, que, según sus propias palabras, cuenta con un auto algo inestable, sin encontrar el equilibrio que buscó en cada una de las sesiones y que nunca consiguió.
Por una extraña coincidencia, cuando faltaba poco menos de un minuto, Verstappen le arrebató la primera posición a Leclerc y Antonelli a estos dos. Parados al lado del piloto de Alpine, notamos cómo se vio afectado al observar cómo, nuevamente, el italiano se quedaba con el mejor tiempo, demostrando una vez más el gran momento que atraviesa.

Las 78 vueltas que le esperan este domingo serán un duro desafío para especular con lo que pase delante de él, tratando de no equivocarse y manteniendo un ritmo adecuado.
Por supuesto que largar en la posición en la que se encuentra no es alentador, y menos en un escenario como este. Pero no tiene otra alternativa que intentar ser ordenado, prolijo y frío. El objetivo será sumar uno o dos puntos; no importa cuántos, pero si consigue unidades, deberá darse por cumplido, más aún si se considera que su compañero puede generar mejores resultados para el equipo, ya que mostró mayor efectividad.
Esta es la segunda experiencia de Colapinto en el circuito de Mónaco, y no parece ser el tipo de escenario que lo identifique. Pero se trata de intentar, evolucionar, aprender y consolidarse en un día que, si bien no será fácil, procurará aprovechar.
Franco renegó en la ciudad, de la cual es parte, desde que comenzó la actividad el viernes. Aquí hay mucho tráfico en pista y no es sencillo encontrar la ventana para lograr una vuelta ideal. Por una cuestión u otra, padeció estas dificultades, pero la carrera puede ser diferente y dependerá no solo de él, sino también de algunos errores que puedan cometer quienes lo anteceden.

Finalmente, viene de ricas experiencias en Miami y Canadá, y querrá completar una jornada similar, aunque deberá remar bastante en esta Costa Azul, que es, sin dudas, uno de los íconos del automovilismo con este Gran Premio que nació en 1929.
Mónaco es único, histórico, emblemático y legendario. Pero analizarlo como evento merece un tratamiento aparte. En el transcurso de estos días contaremos por qué muchos lo cuestionan, pero todos quieren no solo correrlo, sino ganarlo: un privilegio que muy pocos logran.
La diferencia, un hecho no menor, es que hay muchas personalidades en pista, todas deportivas, mientras que en su entorno las hay de todas las áreas, ya sean culturales, políticas, sociales o artísticas. Esto le otorga un glamour que lo hace único, poderoso y muy deseable. Debe ser la excepción en la temporada en la que los pilotos, por momentos, pasan a un segundo plano.
Su opulencia es el rasgo que le da la prosperidad de ser, sencillamente, inigualable.

