San Lorenzo, tierra de nadie. Álvarez pegó el portazo y el caos suma otro capítulo
El entrenador renunció el mismo día del inicio de la pretemporada por diferencias con la dirigencia en la conformación del plantel. La crisis económica condicionó las decisiones deportivas y el Ciclón se quedó otra vez sin DT.
En San Lorenzo nunca hay paz. Cuando parecía que el receso podía servir para reordenar un semestre turbulento, la crisis volvió a estallar en el momento menos pensado. Este lunes, el día en que el plantel debía iniciar la pretemporada, Gustavo Álvarez presentó su renuncia y dejó vacante un banco que vuelve a quedar a la deriva.
Sí, otra vez el Ciclón se sacudió por una bomba interna. Y otra vez el conflicto tuvo más que ver con los problemas estructurales del club que con los resultados deportivos.
La historia se rompió por diferencias irreconciliables entre el entrenador y la dirigencia encabezada por Marcelo Culotta.
Álvarez, que había asumido a fines de marzo con la misión de ordenar un plantel golpeado y sin margen económico para incorporar refuerzos, tenía una idea clara: achicar el grupo, desprenderse de los jugadores que no iba a tener en cuenta y trabajar con un plantel más corto.
Pero se topó con una realidad que en Boedo parece repetirse una y otra vez. Las urgencias económicas condicionaron cualquier decisión deportiva.
El viernes se había informado que 12 futbolistas no formarían parte de la pretemporada y debían entrenarse a contraturno mientras resolvían su futuro.
Entre ellos estaban Luciano Vietto, Gonzalo Ábrego y Facundo Altamirano. Sin embargo, la dirigencia frenó algunos de esos cortes: había juveniles cuyo valor de mercado no querían depreciar y otros jugadores que, de ser apartados, podían recurrir a la AFA para reclamar deudas que el club hoy no está en condiciones de afrontar.
Álvarez no aceptó ese escenario. No estaba dispuesto a conducir un plantel con futbolistas que no pensaba utilizar y decidió dar un paso al costado.
Su ciclo fue breve: dirigió 13 partidos, con un saldo de tres victorias, siete empates y tres derrotas. En el camino, San Lorenzo quedó eliminado de la Copa Sudamericana tras caer ante Deportivo Recoleta y también se despidió del Torneo Apertura en octavos de final frente a River.
Mientras tanto, la pretemporada comenzó igual. Los jugadores llegaron a la Ciudad Deportiva y se enteraron de la noticia al ingresar al predio. La práctica quedó a cargo de Walter Perazzo, flamante responsable del fútbol profesional.
En San Lorenzo, una vez más, la pelota quedó en segundo plano. El semestre apenas empieza y el caos ya volvió a ganar el primer partido.

