Competencia provincial. De Alta Gracia al podio: jóvenes jinetes se destacan en equitación
El club 1942 Haras impulsa una disciplina que combina deporte, naturaleza y formación desde la infancia.
La equitación crece en Alta Gracia y comienza a consolidarse como una de las disciplinas deportivas con mayor participación de niñas, niños y adolescentes. El desarrollo de la actividad no solo se refleja en la cantidad de practicantes, sino también en los resultados obtenidos en competencias provinciales y nacionales.
Ese avance quedó evidenciado el último domingo, durante una competencia para deportistas federados realizada en el predio del Jockey Club Córdoba. En ese marco, representantes locales lograron subirse a lo más alto del podio.
Los binomios del Tajamar obtuvieron tres primeros puestos. Camila Bruno Venturin se consagró en la categoría de 70 centímetros, mientras que Clementina Álvarez Muller logró el primer lugar en 90 centímetros, en pruebas que reunieron a participantes de distintos puntos de la provincia.

Más allá de los resultados, la equitación se posiciona como una alternativa deportiva que promueve el contacto con la naturaleza y el vínculo con los animales. En un contexto marcado por el uso intensivo de pantallas, la disciplina ofrece a los más jóvenes un espacio de aprendizaje, convivencia y recreación al aire libre.

En ese camino se inscribe el trabajo del club 1942 Haras, que impulsa la actividad en la ciudad con un enfoque formativo. El proyecto combina la práctica deportiva con una propuesta recreativa cotidiana, en la que los chicos aprenden a montar, a cuidar a los caballos y a desenvolverse en un entorno colectivo.

La formación está a cargo de los profesores Celina y Andrés Minuzzi, quienes acompañan a los jinetes y amazonas tanto en el entrenamiento diario como en las competencias oficiales.

Con presencia en los principales torneos de la provincia, la equitación de Alta Gracia comienza a ganar visibilidad en el calendario deportivo cordobés. Al mismo tiempo, mantiene un perfil que prioriza la experiencia y el disfrute, con una impronta marcada por el contacto directo con los caballos y la vida al aire libre.

