Un paso adelante. Alpine marca tendencia y tres escuderías "copiaron" su estrategia para el GP de Mónaco

Alpine marcó el camino con una ingeniosa solución en el alerón trasero y Racing Bulls, Haas, Audi y Ferrari desarrollaron sus propias versiones para maximizar la carga aerodinámica en el circuito más exigente del calendario.

04 de junio de 2026 a las 11:29 a. m.
Alpine marca tendencia y tres escuderías "copiaron" su estrategia para el GP de Mónaco
El detalle que inspiró a otros en la F1.

El Gran Premio de Mónaco vuelve a convertirse en el escenario ideal para la creatividad de los ingenieros de Fórmula 1. En un circuito donde la velocidad máxima pierde protagonismo frente a la necesidad de generar adherencia en cada curva, varios equipos encontraron una nueva área de desarrollo en el alerón trasero.

La tendencia comenzó meses atrás con una innovación presentada por Alpine y rápidamente se extendió por el paddock. Racing Bulls, Haas, Audi e incluso Ferrari desarrollaron interpretaciones propias de un concepto que busca incrementar la carga aerodinámica sin generar una penalización significativa en la resistencia al avance.

La clave está en pequeños elementos añadidos en la zona central del alerón trasero, un área que hasta hace poco pasaba prácticamente desapercibida.

La idea que nació en Alpine

La primera versión apareció en el A526 durante el Gran Premio de Japón.

Los ingenieros de Enstone incorporaron una microaleta en la parte central del alerón móvil trasero, generada mediante una prolongación de la cubierta de carbono y complementada con un pequeño perfil en voladizo.

Aunque de tamaño reducido, el dispositivo permitió optimizar el flujo aerodinámico y generar carga adicional en una zona crítica del auto.

El concepto llamó rápidamente la atención de los equipos rivales debido a su eficiencia y a su bajo impacto sobre la velocidad punta.

Racing Bulls fue el primero en copiarla

La escudería de Faenza fue una de las primeras en adoptar la idea.

El VCARB 03 desarrollado por Dan Fallows y Tim Goss incorporó una solución muy similar a la utilizada por Alpine.

En la prolongación del mecanismo que acciona el segundo plano del alerón trasero se añadió una estructura de carbono que sostiene un pequeño perfil vertical acompañado por un nolder, un recurso habitual para mejorar la eficiencia aerodinámica.

Haas y Audi llevaron el concepto más lejos

Otros equipos decidieron evolucionar la propuesta original.

En el caso de Haas, los ingenieros extendieron la cubierta de carbono del VF-26 y posteriormente modificaron la geometría del alerón para generar una cavidad entre los elementos estructurales.

Audi, por su parte, desarrolló una de las interpretaciones más agresivas del concepto.

La escudería alemana eliminó parte de los mecanismos tradicionales de accionamiento del alerón móvil y transformó el soporte en una especie de mini monopilón capaz de sostener un elemento vertical mucho más elaborado.

La solución incluye un conducto de aire entre los perfiles y un nolder ubicado en la parte superior del borde de salida, buscando maximizar el rendimiento aerodinámico.

Ferrari ya había encontrado el vacío reglamentario

Detrás de esta tendencia existe un antecedente importante.

Ferrari había explorado previamente una zona gris del reglamento técnico mediante la introducción de un alerón capaz de girar sobre sí mismo, incorporando un elemento que sobresalía del borde de salida y quedaba integrado al plano móvil.

La interpretación fue considerada legal y abrió la puerta para que otros equipos comenzaran a desarrollar conceptos similares.

Mónaco, el laboratorio perfecto

El circuito de Montecarlo es el lugar ideal para este tipo de innovaciones.

Se trata del trazado más corto del calendario y también del que registra la velocidad promedio más baja de toda la temporada. En consecuencia, la prioridad absoluta pasa por generar carga aerodinámica y estabilidad.

Entre muros, alcantarillas, cambios de nivel y curvas extremadamente lentas, cada punto extra de apoyo puede representar una diferencia significativa en el rendimiento.

Por eso, elementos aparentemente insignificantes como estas microaletas se transforman en protagonistas silenciosos de una de las batallas tecnológicas más intensas de la Fórmula 1 moderna.

Y una vez más, Mónaco demuestra que en la máxima categoría los detalles más pequeños suelen esconder las mayores ventajas.