Humor. ¡Alivio en la Scaloneta! El brujo que "embrujó" a Harry Kane aclaró qué hará con Messi
Nana Kwaku Bonsam, el chamán más famoso de Ghana, negó que tenga en la mira al capitán argentino. Agua bendita, kits antibrujería y un operativo insólito rodean una desopilante historia mundialista.
El campamento argentino en Kansas recibió una noticia largamente esperada en la previa del partido contra Egipto: Nana Kwaku Bonsam, más conocido como el “Brujo de Ghana”, desmintió una versión insistente que circulaba en los medios según la cual, luego de su exitoso “hechizo” sobre Harry Kane en el 0-0 de las Estrellas Negras contra Inglaterra, su siguiente “trabajo” se concentraría en Lionel Messi para neutralizar su poderío y convertirlo en un lastre para la Scaloneta.
En su momento, el rumor encendió las alarmas en el cuerpo técnico y en la AFA, y tres camiones cisterna cargados con agua bendita ingresaron al predio y llenaron los tanques de las duchas. El agua fue bendecida por el obispo de Kansas, monseñor McKnight, con el objetivo de que los jugadores, literalmente, se bañaran en agua bendita para contrarrestar cualquier “influencia paranormal negativa”, definición que utilizó un dirigente de la AFA para evitar emplear la palabra “brujería”, que podría poner nerviosos a los futbolistas. “Si vos hablás de ‘influencia paranormal negativa’, los jugadores te miran, no entienden mucho y siguen de largo; pero si les hablás de brujería o de una maldición, entran en pánico”, explicó el allegado.
Además del agua bendecida, los encargados de la logística del seleccionado también consiguieron una camionada de leña de palo santo para realizar fogatas de “limpieza energética” (que, de paso, ahuyentan a los mosquitos). “Fueron medidas preventivas que también incluyeron la distribución de estampitas de San Benito a todo el plantel, con la orden de no separarse ni un momento de ellas”, agregó la fuente.
Finalmente, la aclaración de Nana tranquilizó las aguas, pero aun así cada jugador cuenta con un “kit antibrujería” que contiene un spray áurico con té de ruda para rociarse tres veces al día, un puñado de piedras energéticas, velas con esencias, un ramillete de sahumerios para encender en las habitaciones de la concentración y un encendedor, como el que le secuestraron a Cristian “Cuti” Romero. “Posiblemente huelan raro antes de los partidos o en las conferencias de prensa, pero no vamos a correr ningún riesgo esotérico. El protocolo está activado y consideramos que están blindados contra sortilegios, vengan de donde vengan”, enfatizaron desde las inmediaciones del cuerpo técnico.
Y las prevenciones resultan lógicas después de lo que el brujo más poderoso de Ghana habría hecho con el inglés Kane, quien, contra el seleccionado africano, jugó un partido para el olvido y, sobre el final, tuvo una pelota frente al arco y la envió a la tribuna, al igual que el colombiano Jaminton Campaz dos semanas después, en el partido contra Suiza. “La diferencia es que Nana Kwaku jamás mencionó que Campaz estuviera en su radar, por lo que el colombiano envió la pelota fuera del estadio solo por un problema personal con la precisión (que ya evidenció en Rosario Central) y no por la influencia de ningún hechizo”, señalaron desde la FIFA.
Después del partido contra los ingleses y, tras haber logrado su cometido de convertir a Kane en un delantero de Yupanqui, Nana Kwaku demostró que tiene códigos y “limpió” del hechizo al británico para que pueda continuar normalmente su carrera. Incluso pidió disculpas a Turquía porque, mientras realizaba los conjuros sobre el jugador del Bayern Múnich, su ayudante Ngono se llevó por delante el caldero y derramó accidentalmente unas gotas de una poderosa pócima sobre el mapa del país euroasiático, razón por la cual los turcos fueron eyectados de la Copa. “Por una torpeza de mi fiel Ngono, Turquía sufrió las consecuencias. Pido disculpas al pueblo turco”, fue el descargo del chamán africano a través de las redes, donde agregó que, por su error, Ngono fue convertido en suricata.
La influencia —según esta versión— de Nana Kwaku Bonsam en el desarrollo del Mundial de América del Norte, sumada a la del presidente Trump sobre la FIFA, volvió a poner en debate la necesidad de establecer límites al uso de hechizos y prácticas esotéricas para condicionar resultados de partidos de fútbol. “Controlar el uso de la magia en el fútbol es tan difícil como controlar los memes en las redes. En Argentina, al ver cómo venía el partido contra Egipto, miles de hinchas metieron la foto de Mostafa Shobeir en los freezers y, promediando el segundo tiempo, el arquero empezó a experimentar un frío intenso. En el vestuario debió ser atendido por un principio de hipotermia, ya que muchos se olvidaron de retirar la foto y todavía debe estar congelándose”, explicó un dirigente. Hay temas y situaciones en el fútbol que pasan por encima de los reglamentos y de la tecnología más avanzada.

