Carta. Agustín Calleri, tras ser reelegido en la AAT: el mensaje al tenis argentino y su plan para la nueva etapa
Tras ser ratificado como presidente, Agustín Calleri difundió una carta en la que destaca logros de gestión, marca objetivos y traza el futuro del tenis argentino.
Agustín Calleri fue reelegido como presidente de la Asociación Argentina de Tenis (AAT) y, tras confirmarse su continuidad, difundió una carta dirigida a toda la comunidad del tenis nacional en la que resume los avances de su gestión y plantea los desafíos para los próximos años.
En la misiva, el dirigente cordobés hace foco en la consolidación institucional de la AAT, el fortalecimiento del desarrollo federal y el acompañamiento a los jugadores en todas las etapas de su carrera, desde la formación hasta la alta competencia.
Un balance de gestión y mirada a futuro

En su carta, Calleri repasa el camino recorrido durante su primer mandato, con especial énfasis en la recuperación y el crecimiento de la estructura del tenis argentino.
El presidente de la AAT destaca el trabajo realizado para ampliar la base de jugadores, fortalecer los torneos en el país y mejorar las condiciones de entrenamiento. También subraya el compromiso sostenido con los seleccionados nacionales, tanto en Copa Davis como en las distintas competencias juveniles y femeninas.
Otro de los puntos centrales del mensaje es la importancia del trabajo en equipo. Calleri remarca el rol de los clubes, entrenadores, dirigentes y familias como pilares del desarrollo del tenis en Argentina.
Desarrollo federal y proyección internacional

Uno de los ejes del nuevo ciclo será profundizar el desarrollo federal, una línea de trabajo que ya fue prioritaria en su primera gestión. En ese sentido, el dirigente plantea la necesidad de seguir generando oportunidades en todo el país para detectar y acompañar nuevos talentos.
Además, la carta hace referencia a la proyección internacional del tenis argentino, con el objetivo de sostener la presencia en los principales circuitos y continuar potenciando a los jugadores que representan al país en el exterior.
“El futuro ya llegó”
El mensaje de Calleri —difundido oficialmente por la AAT— se apoya en una consigna clara: consolidar lo realizado y avanzar hacia una nueva etapa de crecimiento.
En esa línea, el presidente insiste en la importancia de seguir invirtiendo en infraestructura, capacitación y competencia, al tiempo que reafirma el compromiso de la institución con el desarrollo integral del tenis argentino.
La carta también transmite una convocatoria abierta a todos los actores del deporte para continuar trabajando de manera conjunta, con el objetivo de fortalecer el presente y proyectar el futuro de la disciplina.

La carta completa de Agustín Calleri
"Mi primer contacto con una raqueta de tenis fue a los 4 años. Me la presentó mi papá, que empezó a jugar de grande en el Club Atenas. Lo sé porque así me lo contaron, pero el primer registro propio es de cuando tenía 6: todavía me veo pegándole a una pelotita en el patio de mi casa y en el garaje del hogar de mi abuela materna. Siempre jugué al tenis. No tuve el dilema de los chicos que practicaban otros deportes y en un momento tuvieron que elegir un camino. El tenis me abrazó desde chico y yo me aferré a él para convertirlo en parte de mi vida.
El tenis me enseñó que sin esfuerzo no hay recompensa. Me fui de casa a los 14 por decisión propia, fui pupilo en un colegio de Buenos Aires -donde también estaban Paola Suárez y Mariano Puerta, entre otros- para construir mi sueño. Era el N°2 de mi categoría y me destacaba por ser un luchador. Competí en los Nacionales. Gané, perdí, crecí.
Antes de los 20, solté el tenis por un rato. Sentía que había quemado una etapa de la adolescencia y necesitaba hacer la vida normal de un chico de esa edad. Y así pasé cinco meses lejos de las canchas y cargando damajuanas en la planta fraccionadora que tenía mi viejo, como un empleado más. Él me dio una gran lección: “Vas a ver lo que es ganarte el pan en un trabajo que no te va a gustar, teniendo la posibilidad de hacerlo con tu mano y en algo que sí te gusta”. Al final, el tenis no estaba tan mal…
Volví, completé una carrera que no voy a detallar -las estadísticas están a un clic de distancia- pero de la que me siento orgulloso. Competí en escenarios impensados y ante los mejores tenistas del circuito (y a más de uno le gané). Defendí la camiseta de Argentina en Copa Davis y Juegos Olímpicos. Poco después de cumplir los 33 años, ya era un ex jugador profesional. El retiro no me costó en absoluto. Tenía organizada mi vida, y mi esposa estaba embarazada de nuestro segundo hijo.
La gestión surgió como posibilidad cuando entendí que desde ahí podía generar los cambios que el deporte necesitaba. Mi primera experiencia fue en la Agencia Córdoba Deportes, después de que me convocara el gobernador Juan Manuel De la Sota. En 2014 me convertí en el Presidente de la entidad. En 2016 asumí como diputado nacional y ocupé mi banca con entera responsabilidad hasta fines de 2017.
Para ese entonces, a muchos integrantes de La Legión ya nos había picado el bichito. Compartíamos inquietudes que no tardamos en confirmar cuando nos acercamos un paso más: el tenis, el deporte que nos había cambiado la vida para siempre, necesitaba un cambio profundo. El Negro Zabaleta fue el gran promotor. El Mago Coria, Chucho Acasuso, Martín Jaite, Martín Vassallo Argüello Y Yayo Massa fueron los que se subieron enseguida. Pero desde afuera nos acompañaban muchos más: Gaby Sabatini, el Gato Gaudio, Pico Mónaco, Florencia Labat, Franco Squillari, Mecha Paz, el Flaco Chela, Florencia Molinero.
A ninguno de nosotros lo movía el hambre de protagonismo. De hecho, todo lo contrario: avanzadas las conversaciones, y cuando ya había comenzado a madurar la idea de armar una lista para las elecciones de 2018 de la Asociación Argentina de Tenis, los nombres para los principales cargos seguían vacantes. Nadie quería hacerse cargo de la presidencia, y entonces mi experiencia en la gestión pública comenzó a ser vista con buenos ojos. Dije que sí, les aclaré que conmigo solo no alcanzaría, que teníamos que ser un verdadero equipo, y cada uno empezó a aportar desde su lugar. Ofreciendo tiempo y energía para cambiar las cosas. Trabajando, siempre, ad-honorem.
Fue una campaña áspera y una votación ajustada. Contra muchos pronósticos, ganamos las elecciones siendo oposición. Cuando asumimos, todo lo que encontramos fueron deudas, desorden y una estructura débil que nos propusimos fortalecer como primer paso para sanear la institución y, desde ahí, empezar a visualizar los objetivos de corto, mediano y largo plazo. Queríamos ser una AAT seria, respetable y que inspirara confianza.
Dejar de ser davisdependientes y de tercerizar la comercialización de la AAT aparecían como metas ambiciosas, pero alcanzables. Crear un programa de tenis femenino, reestructurar el circuito de Menores, las áreas de Desarrollo y Capacitación, así como la política deportiva general, nos quitaba el sueño. Digitalizar los sistemas, aumentar la masa societaria y ordenar las federaciones surgían entre los impostergables.
Para la Copa Davis que inauguró nuestra gestión, elegimos un triunvirato en la capitanía del equipo, y San Juan como sede. En mi primera serie del otro lado del mostrador, sufrí uno de los grandes golpes de la vida: el Gallego De la Sota, mi amigo y padrino político, falleció en un accidente automovilístico. Volví a Córdoba inmediatamente y antes de que terminara la serie contra Colombia.
Sobrevivir a la pandemia fue uno de los grandes desafíos de la primera gestión; y lograr que el tenis se convirtiera en el primer deporte en retomar la actividad, una enorme satisfacción. Lo conseguimos de la mano de protocolos, de golpear puertas y de realizar presentaciones en cuanta dependencia hiciera falta. La industria del tenis nos acompañó y celebró los resultados.
Siempre mirando de reojo los vaivenes de la economía argentina, para cuando se reabrieron las fronteras teníamos diseñado un modelo de competencias en casa para apoyar a nuestros jóvenes y potenciar su desarrollo deportivo. La premisa: que sacaran puntos baratos, compitiendo en su país, acompañados por sus equipos y familias. Los cuadros explotarían de tenistas argentinos y los jóvenes recibirían invitaciones para hacer sus primeras armas en la transición al profesionalismo. Como si fuera poco, llevaríamos torneos internacionales a todo el país.
Para 2022, es decir hacia el final de nuestro primer mandato, teníamos consolidado un verdadero circuito de Challengers de la mano de una auténtica Legión Sudamericana, otro proyecto colectivo impulsado por ex tenistas profesionales de toda la región. En simultáneo, comenzamos a crecer en fechas locales del ITF World Tennis Tour, tanto en varones como en mujeres.
Ese año, las entidades afiliadas -clubes metropolitanos y federaciones de todo el país- nos renovaron su apoyo para continuar en la dirección de la AAT por otros cuatro años. Y fue ese período en el que desarrollamos nuestro gran potencial. De la mano de una total independencia comercial y de un departamento de marketing propio y consolidado, los activos de sponsoreo llegaron a representar la mitad de los ingresos de la institución.
Reinvertimos cada peso en fortalecer nuestra renovada matriz deportiva. De aquel entonces a esta parte, se jugaron en el país 79 torneos ITF (en 2024 batimos el récord de torneos femeninos en una misma temporada, con 14 fechas) y 26 Challengers con organización propia. Casi el 30% de los torneos profesionales de la región se llevan a cabo en Argentina. Otorgamos unas 400 invitaciones anuales a tenistas nacionales para esas competencias, la mayoría a jóvenes en etapa de transición.
Los resultados se siguen viendo en lo más alto de la pirámide, con cada vez más protagonistas en los rankings ATP y WTA, incluso por encima de las grandes potencias que cuentan con presupuestos inmensamente superiores al nuestro.
También quiero compartirles algunos datos -que no van a leer en otro lado- a muchos de ustedes que son protagonistas directos. Creció la participación en todos nuestros circuitos: Seniors (+138%), Interclubes (+50%), Menores (+29% en inscripciones interanuales solo en torneos Abiertos). Ofrecimos competencias para todos los niveles, apostamos por el tenis amateur y duplicamos la cantidad de socios.
La ITF nos premió por la excelencia a la hora de capacitar a nuestros formadores y nos reconoció por los grandes avances en tenis femenino e igualdad de género. Asimismo, nos eligió para implementar en el país la prueba piloto de su programa de masificación mundial del tenis.
Hoy la AAT es una federación moderna que goza de una reputación intachable, a la que se acercan marcas líderes tanto del plano nacional como internacional, que produce eventos de calidad y crea otros inéditos como La Semana del Tenis, el primer evento franquicia de la AAT. Una Asociación que genera alianzas estratégicas con los principales organismos internacionales de nuestro deporte y con medios de comunicación nacionales para amplificar su difusión.
El último balance, aprobado durante la Asamblea en la que conseguimos la segunda reelección, arrojó un superávit de 153 millones de pesos. Dejamos atrás las deudas y el caos, tenemos una estructura sólida para responder a las demandas de nuestros socios y reinvertimos las ganancias en desarrollo deportivo e infraestructura.
Si cada día que pasa es una oportunidad para plantear nuevos desafíos, en el inicio de este tercer mandato tengo el orgullo de confirmar que sólo nos separan algunos trámites de un viejo anhelo: el Centro Nacional de Tenis propio, que funcionará en el Parque Manuel Belgrano (ex KDT). Un complejo que, antes de fin de año, se convertirá en el corazón operativo y deportivo de la AAT, la gran deuda pendiente de nuestro tenis.
Quería contarles todo esto porque las conquistas colectivas que supimos conseguir no siempre forman parte de la agenda, y para agradecerles de corazón el apoyo y el cariño que me han hecho llegar desde que asumí este compromiso; un agradecimiento que se extiende a mi familia por el tiempo que paso fuera de casa y por lo que me banca para que yo pueda seguir trabajando en pos de este deporte que me ha dado todo. Siempre, con la enorme responsabilidad de llevar al tenis argentino a lo más alto.
Un abrazo,
Agustín Calleri
Presidente de la Asociación Argentina de Tenis"

